Versiones y más versiones. Lo único concreto a esta altura es que el contrato de Lionel Messi en PSG culmina a final de la temporada 2022-23. Todo lo de más carece de sustento. Y ni que hablar después de que el entorno de la Pulga le desmintiera a TyC Sports la versión de que iba a comprar el 35 por ciento de las acciones de Inter de Miami para luego fichar en la MLS a mitad de 2023.
Es más, pese a rumores que indicaban desde un regreso a Barcelona hasta la posibilidad de un nuevo rumbo, Leo está convencido de quedarse en Francia y cumplir su vínculo con el último campeón de la Ligue 1. Una mala noticia para el inglés David Beckham, propietario de Inter de Miami y quien hoy tienen en sus filas al delantero Gonzalo Higuaín, ex compañero del rosarino en la Selección Argentina.
En pocas palabras, Messi no tiene definido su futuro, ni diagramó un plan a corto plazo. Tampoco se comprometió con algún jeque o con algún dirigente de las ligas más importantes del mundo. Él sabe que primero tiene que afrontar el Mundial de Qatar 2022, una de las últimas oportunidades que le quedan para cumplir su máximo objetivo con la Albiceleste.
Con o sin las críticas de los hinchas en el Parque de los Príncipes tras la eliminación en los octavos de final de la Champions League, o con o sin altibajos bajo el mando de Mauricio Pochettino, el hombre con más títulos en la historia de Barcelona intentará engrosar sus números en PSG que hoy lo tienen con 25 partidos, seis goles y 13 asistencias, a sus casi 35 años.