Valle Fértil vivió horas cargadas de tristeza tras la muerte del sensei Fabián Zagaglia, una de las figuras más queridas y respetadas del karate sanjuanino. La despedida fue tan silenciosa como multitudinaria de vecinos que llegaron de todas partes para darle el último adiós.
Aunque había nacido en Mar del Plata, Zagaglia encontró en San Juan su lugar en el mundo. Su vínculo con el karate comenzó a muy temprana edad, cuando a los 13 años dio sus primeros pasos en el Centro de Educación Física N°1 de su ciudad natal. Desde entonces, la disciplina se convirtió en una constante, incluso antes de cumplir con el servicio militar, etapa que atravesó sin abandonar su compromiso con la formación personal y deportiva.
Con el paso del tiempo, el karate dejó de ser solo un deporte para transformarse en una forma de vida. Durante más de 50 años, Zagaglia enseñó que cada movimiento iba acompañado de valores. Esa enseñanza profunda quedaba reflejada en una frase que repetía a sus alumnos y que hoy seguramente ellos llevarán como bandera.
Instructor de la Federación Argentina de Karate, el sensei fundó en Valle Fértil una escuela que sigue en funcionamiento y que hoy es sostenida por nueve alumnos, herederos directos de su legado.