En el fútbol se percibe cada vez más que a los árbitros les cuesta cuidar a los más habilidosos. Ni siquiera la llegada de la tecnología al deporte más popular del mundo pudo evitar que los talentosos sufran impactos constantes de parte de sus adversarios.
En todo el globo terráqueo, posiblemente Neymar sea el que más golpes recibe por partido. Su jerarquía individual y su manera de manejar la pelota -con lujos como un recurso- provocan que con una frecuencia que alarma deba abandonar el campo.
En ese contexto, este miércoles, en el partido por los 32avos de final de la Copa de Francia y a días del cruce contra el Barcelona por la ida de los octavos de Champions, salió lesionado contra el Caen, de la Ligue 2. A los 10 minutos de la segunda parte el 10 recibió una patada del defensor Steeve Yago y salió del campo lastimado. Menos de 24 horas después, se confirmó que estará un mes de baja. Se perderá el reencuentro contra el Barcelona de Messi del próximo martes (16/2), y también está en duda para el partido de vuelta (10/3) por la Champions League.
En medio de la resignación, el brasileño apeló a las redes sociales para volcar su frustración y poner en duda su continuidad como profesional, asegurando que no sabe cánto tiempo más podrá aguantar.
“La tristeza es grande, el dolor es inmenso y el llanto es constante. Una vez más me detendré un rato para hacer lo que más amo en la vida, que es jugar al fútbol. A veces me siento incómodo por mi estilo de juego, porque regateo y acabo golpeado constantemente, no sé si el problema soy yo o lo que hago en el campo... Me entristece mucho. Me entristece mucho escuchar de un jugador, entrenador, comentarista o el puto 4 'realmente hay que golpearlo' 'se cae', 'se cae' 'llora' 'niño mimado' y etc ... Sinceramente, me entristece y no sé cuánto tiempo puedo aguantar, sólo quiero ser feliz jugando al fútbol. NADA MÁS”, escribió en Instagram.