La crisis deportiva en Boca se cobró una nueva víctima. Claudio Úbeda dejó de ser el entrenador del Xeneize luego de que la dirigencia decidiera no renovarle el contrato, una determinación que se tomó apenas cuatro días después de la dolorosa eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores.
La decisión se terminó de definir tras una reunión entre el DT y el director deportivo Marcelo Delgado en el predio de Ezeiza. Aunque el vínculo del ex ayudante de Miguel Ángel Russo vencía recién el 30 de junio, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme optó por ponerle punto final al ciclo de manera anticipada.
La derrota por 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera fue el detonante. Boca cerró su participación continental con una racha de cuatro partidos sin triunfos y tres derrotas consecutivas, una situación que dejó al equipo fuera de competencia y profundizó el malestar entre los hinchas.
A ese golpe se sumaron otros resultados que terminaron debilitando la gestión de Úbeda. El equipo también quedó eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura tras caer 3-2 como local frente a Huracán y venía de otra frustración importante: la derrota ante Racing en las semifinales del Clausura 2025.
Tras la caída ante los ecuatorianos, el propio entrenador había dejado entrever la incertidumbre sobre su futuro. “Siempre dependemos de los resultados, así que no depende de mí el futuro”, expresó en conferencia de prensa.
Úbeda había asumido en octubre de 2025, luego del fallecimiento de Miguel Ángel Russo. En total dirigió 32 partidos oficiales, con un saldo de 17 victorias, siete empates y ocho derrotas. Su equipo convirtió 45 goles y recibió 22.
Pese al desenlace, el ciclo dejó algunos momentos destacados. El ex defensor consiguió una marca que pocos entrenadores pueden exhibir: ganó los dos Superclásicos que dirigió. Primero venció 2-0 a River en La Bombonera y luego se impuso 1-0 en el Monumental gracias a un gol de penal de Leandro Paredes.
Sin embargo, los triunfos ante el eterno rival no alcanzaron para sostener un proyecto que quedó golpeado por las eliminaciones y la falta de resultados en los momentos decisivos. Ahora, Boca abre una nueva etapa y sale al mercado en busca de un entrenador que vuelva a encarrilar el rumbo futbolístico del club.