más que fútbol

Mirá cómo ploteó la camioneta el ex DT del crack de River

Después de que Julián Álvarez le regalara el rodado a su maestro, el entrenador lo agradeció de una forma particular.
sábado, 26 de septiembre de 2020 · 14:03

No podía quedar en blanco. Bajo ningún punto de vista hubiera sido justo. Rafael Varas así lo entendió: el gesto que recibió como mimo especial de Julián Álvarez merecía, entonces, un agradecimiento especial. Un detalle, al menos, para mostrarle a todo Calchín que esa camioneta Kangoo no era una más en el pueblo: era la que el delantero de River le había decidido regalar a su ex entrenador, el que le había servido de apoyo táctico pero también anímico.

Varas, entonces, actuó. Y decidió que en una de las puertas traseras de su nuevo vehículo hubiese una dedicatoria que tuviera que ver con Julián. Que lo identificara. La palabra ya la tenía elegida: "Gracias". Pero hacía falta algo más. Y ese algo fue un ploteo en negro del animal que representa a Álvarez Y así surgió el collage completo, con telaraña y una pequeña araña que representa a ese chico que, a los 20 años, está entusiasmando no sólo a todo su Calchín natal, sino también a Núñez.

El Araña es el pollito del pueblo, aunque también de Marcelo Gallardo. Así como firuleteaba en la cancha de Atlético Calchín o de La Planchada, a 100 metros de su casa, cerquita del ferrocarril -campito en el que su hermano Rafael le puso el apodo porque "parecía tener más de dos piernas cuando correteaba"- ahora Julián Álvarez lo hace pero con River. Es un delantero extremo con cualidades para enganchar y romper líneas. Y para sorprender con un remate que ya era poderoso en Córdoba, y que en San Pablo demostró que sigue siendo potente.

Hace una semana, la camioneta blanca que ahora lleva una araña de agradecimiento cerquita de la luz derecha trasera era estacionada en la puerta de la casa de Varas por Pululo, el papá de Julián y al que sólo quienes leen el DNI reconocen como Gustavo. Él es amigo de Rafael: no hay miércoles que no cenen juntos. "Me hizo llorar todo el sábado", le decía a Olé hace unos días el ex entrenador, hoy empleado municipal y -en sus horas libres- repartidor gastronómico. "Cada vez que pienso en él, me emociono y lloro", reconocía. Ahora, además de tenerlo presente en cada recuerdo, Julián va con él atrás. Acompañándolo fielmente. Uno y otro, juntos.

Fuente: Olé

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