Historia

Potrero de ilusiones

Rawson Juniors es un club que con apenas 5 años de vida jugará por primera vez en la B Local del fútbol sanjuanino. Tiene un plantel joven, con chicos de barrios de la zona que entrenan en un predio alquilado y ad honorem.
miércoles, 20 de marzo de 2019 · 09:12

Por Carla Acosta

Foto y video: Santiago Staiger. 

Está por anochecer, pero para los pibes es el horario ideal para compartir un rato de fútbol. Uno llega de la obra de construcción, otro de hacer una changa de pinturería, y como en el lugar no hay vestuarios, apenas un predio con dos arcos, aparecen vestidos, con shorts propios, botines y chalecos que les proporciona la misma dirigencia. La mayoría son chicos de la cantera, jugadores que están desde que se formó la institución, allá por febrero de 2014, y hoy son quienes llevan adelante el sueño impensado para la Asociación Civil Rawson Juniors: jugar en la B Local.

Restan días para el tan deseado debut y en el potrero de calle Doctor Ortega, conocida como Superiora, florecen las ilusiones. La zona que concentra a los barrios de villa erradicadas, ejemplo Valle Grande y Ansilta, está convulsionada con la participación en el fútbol grande de la provincia. Sobre todo porque la institución lo hará con apenas 5 años de historia y a pulmón. "Vengo desde la escuelita y siempre elegí este club. Pensar que antes jugábamos el Mundialito de Trinidad y ahora disputaremos la B Local es algo lindo. Además porque somos todos amigos y tenemos cariño hacia el club", dice Santiago Oropel, una de las joyitas de la institución. 

Rawson Juniors se formó gracias al impulso de un grupo de mamás que, fieles seguidoras de sus hijos y fanas del fútbol, llevaban a los chicos a una escuelita en Villa Krause. Allí conocieron a Mauricio Jara, un profe del Barrio Güemes que, convencido por las mujeres, decidió armar su propio proyecto personal. Y no fue cualquier proyecto. Se trató de una fuerte apuesta al fútbol infantil que comenzó con las participaciones en el Mundialito de Trinidad, luego en los Torneo de LIFI y ahora como broche de oro, de la mano de los chicos que de alguna manera "nacieron" del club, con su inclusión en la B Local. 

Aquel sueño comenzó con apenas 4 pibes y un par de pelotas, alquilando el predio del camping de Gendarmería y haciendo rifas y bingos para comprar indumentaria y elementos para poder entrenar. Sin sponsors, pero con la ayuda de las mamás, entre ellas María del Valle Sánchez, pilar importante de Rawson, hicieron crecer al club hasta superar hoy los más de 50 alumnos entre inferiores, Cuarta y Primera. 

Ahora buscarán conservar la categoría que les otorgó, junto a Defensores de Los Andes de Chimbas, la Liga Sanjuanina de Fútbol. Sin cobrar sueldo, con horas de laburo en las espaldas y hasta colaborando de su propio bolsillo para algún que otro gasto, los muchachos van por el sueño de sus vidas.

 

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