Aquel pibe que con su bici hizo historia en los Juegos Olímpicos Río 2016 y logró una estupenda actuación al quedar entre los mejores 16 de la competencia, hoy experimenta su otra pasión y se anima a pilotear un Fiat -de color azul y con los anillos olímpicos- en el Safari tras las Sierras.
Hoy "Chalo" es parte de la competencia vallista que disfrutó toda su vida como espectador. Junto a su hermano Rodrigo, copiloto, el rawsino disputó su segunda competencia en autos y la primera en el Safari. "Siempre venimos al Valle, pero hace cinco años que no puedo por las competencias con el BMX. Me gusta venir, me atrae el show y el sonido de los motores. Ahora mucho más al estar pero desde adentro", destacó.
Los Molina, del BMX a los fierros.
El biker llegó a Valle Fértil en familia: su padre Víctor y su hermano Matías conforman el otro binomio de los Molina en el Safari. "Siempre fui fierrero, las competencias de autos me gustan mucho. Me encanta compartir esto en familia, disfrutar y hasta acampar todos juntos. Es muy diferente a lo que se vive con la bicicleta".
El deportista olímpico, quien se prepara para la Copa del Mundo en París, fantasea con participar en un Rally Dakar: "Es algo muy lejano, yo recién estoy empezando en esto. Pero sí, me encantaría estar. Sería un suelo, aunque es otra la situación económica (risas)".
Terminado el Safari, Gonzalo Molina y su hermano más pequeño, Santiago, emprenderán viaje para sumarse a las evaluaciones con la Selección Argentina.