Faltan cuatro días para la superfinal de la Copa Libertadores. El final está abierto tras el 2-2 de la Bombonera. Sin embargo, el entrenamiento de este martes en el River Camp no transcurrió con normalidad, porque una sorpresa alteró la actividad del plantel de Marcelo Gallardo.
El entrenador había dado inicio a la práctica con una entrada en calor y actividades tácticas. Pero entonces llegó un enviado de la Conmebol que cambió los planes: era el encargado de un antidoping sorpresa.
No es la primera vez en esta edición del certamen continental en que River recibe esta visita. En la previa del duelo de ida con Independiente por los cuartos de final, un emisario de la Conmebol fue a Ezeiza a realizar el control.
Los jugadores, acostumbrados a este tipo de prácticas, no tuvieron problemas: llenaron sus frasquitos y volvieron a la práctica en el River Camp.
Fuente. Clarín