historia

Cele y Mariano, una historia de amor y acero medieval

??l pelea hace años en las lizas de combate medieval. Ella debutó en julio y este finde se trajo 4 premios de un torneo internacional en Chile y es la única sanjuanina luchando. El detrás de un deporte y un matrimonio muy especial. 
jueves, 11 de octubre de 2018 · 11:20

El combate medieval sigue ganando terreno en San Juan y esta vez fue gracias al "brazo femenino". La peleadora local Celeste Riera superó todas las expectativas en su primera presentación internacional y se trajo 4 medallas. En medio del festejo por este logro deportivo se cuela una historia muy especial de un matrimonio sanjuanino sin igual. 

Cele, como la conocen todos, está acostumbrada a ser una de las pocas mujeres en cada ambiente. Trabaja en Vialidad Nacional y es técnica vial. Conoció a su actual marido, Mariano Sibio, cuando estudiaban tecnicatura en Higiene y Seguridad y él, de origen porteño y puntano - sanjuanino por adopción, vivía en Merlo. Poco después él se mudó a San Juan y se casó con Cele. De gustos muy "particulares", poco tiempo después ambos se prendieron con el combate medieval, un deporte amateur que tiene cada vez más espacio en la provincia. 

El primero en sumarse fue Mariano, quien comenzó a fabricar su armadura y a entrenar en 2015. El entusiasmo fue tal que ahora está a cargo del único club de la actividad que sigue adelante con unos 20 integrantes: la Orden del Fuego. Compinche, a lo primero que se le animó Celeste fue a trabajar con el armado de piezas, coser los trajes (casi todo el equipamiento de este deporte se hace de forma artesanal) y como escudera, ayudando a los luchadores a ponerse armaduras cuando participaban en cada torneo nacional o internacional. Con el tiempo, tras estar mucho tiempo por fuera de las lizas, las ganas de ponerse la armadura de acero le ganaron y decidió sumarse. 

Fue hace cerca de un año que empezó a entrenar. Tal como remarca Mariano, el combate medieval o MHB no es un hobbie de fin de semana. "Hay un entrenamiento físico, técnicas y reglas que cumplir. Es un deporte de contacto, no simulamos las peleas, sino que los golpes son de verdad", explica él. Por eso Cele empezó hace un año aprender a manejar la espada y el escudo, que son ambos de metal y madera pesados. Durante la semana corre, va al gimnasio y los fines de semana entrena junto a su esposo y los otros 15 peleadores de la Orden. La cosa va en serio y en su casa tiene un "dummie", una estructura de cubiertas de auto donde practica la precisión y la fuerza de las estocadas. 

Con el apoyo técnico de Mariano y el resto del equipo, Cele se presentó en su primer torneo el pasado julio, en la Copa Encanto de Capilla del Monte. Allí salió a las lizas, el espacio donde pelean, por primera vez. Primero participó en la categoría Bohurt, donde peleó en coalición o grupo con otras cuatro luchadoras, enfrentada a un grupo igual. Fue su primera vez y se enfrentó a veteranas de Buenos Aires y Córdoba, las dos provincias con más historia en este deporte. Incluso, al menos una de sus rivales es integrante de la Selección Nacional de MHB. "Fue la última mujer de pie", dice con orgullo Mariano. 

A pesar del buen debut, la verdadera oportunidad de brillar de Cele fue este fin de semana en el primer Torneo Internacional Femenino Garras de Acero, en Santiago de Chile. Ahí participó en 5 categorías, pasó a la final en Espada y Rodela, donde quedó segunda, mismo puesto que consiguió en categoría Alabarda y hasta hizo un dos contra dos junto a una combatiente mexicana enfrentando a las dos representantes chilenas, donde quedó segunda. Todas las peleas fueron en un mismo día y Cele tuvo que hacer un plus de esfuerzo, ya que era la única argentina y no había combatientes de refuerzo. Fue ella sola contra todas. En total, se trajo 5 medallas. 

Mariano también tuvo  su participación, donde ganó en la categoría Pro Fight. Él, que ya es un veterano de estos eventos, ha participado en 10 eventos siempre con la camiseta de San Juan y ha conseguido una buena cantidad de medallas también. 

Un territorio de mujeres 

Cele no se achica ante la cantidad de veces que le han dicho, en el último año, que está loca por hacer combate medieval. Sus más cercanos, sus papás y Mariano, la apoyan a pleno. "Cuando volví de Chile con las medallas estaban anchos de orgullo", contó. 

Practicando MHB, como en cualquier deporte de contacto, Cele ha terminado varias veces con algunos machucones. Es que las espadas, aunque desafiladas, son de acero y los golpes son en serio. Ni siquiera se plantea si es o no "un deporte de mujeres". Ella cose trajes, pone remaches en las placas de acero y, antes de pelear, hasta se da el gusto de pintarse las uñas. En Pueblo Encanto, abajo de su armadura de unos 30 kilogramos, ella tenía las uñas pintadas de rojo. 

Cele, con el yelmo plateado, peleando y acertando un buen golpe a su contrincante

En cuanto a sus competidoras, Cele las recuerda con cariño, incluso con las que ha cruzado espadas recientemente. La mayoría de los luchadores convive en hosterías y acampa antes de las peleas, ya que la actividad es amateur. Una de las contrincantes de la sanjuaninas es una sanrafaelina a la que pasaron a buscar por Mendoza capital y viajó con ellos hasta Santiago de Chile. 

Si bien varias tienen cerca de los 30 de la sanjuanina, hay chicas jóvenes, algunas de 18 a 20 años y está también una luchadora de Buenos Aires de 52 años, una de las mejores del país. El Combate Medieval requiere de fuerza, pero también de técnica, por lo que la edad no es un limitante. "Los que se quieren sumar tienen que saber que es un deporte que requiere esfuerzo, si no es económico para comprar la armadura hecha, es el esfuerzo de fabricar uno mismo el equipo", explica Mariano. Los chicos tienen en total una armadura y media, ya que hay varias piezas que comparten. Quieren terminar la de Celeste, para poder cruzar espadas entre ellos y entrenar mejor. 

El club con nueva sede y las puertas abiertas

La Orden del Fuego, actualmente el único club de MHB que existe en la provincia, mantiene una buena cantidad de luchadores y en Pueblo Encanto, además de presentar a su primera combatiente mujer, fue el primero en el que pudieron viajar con un equipo completo de 5 hombres. Esto último significa un gran avance, ya que es sinónimo de que el club tiene 5 armaduras completas y aprobadas para los torneos. 

El equipo completo, entre luchadores y escuderos, durante el torneo Pueblo Encanto. 

Llegar a esto significó un gran esfuerzo tanto del club como de cada uno de los jugadores, ya que el equipamiento debe cumplir con características de seguridad e históricas y son realizados de forma artesanal. Las 5 armaduras completas de la Orden significan muchas horas de trabajo de costura, forja y piezas en cuero. En esto participan los más de 20 integrantes, ya que no todos se dedican a pelear sino que muchos están a cargo de estudiar técnicas para hacer armaduras que sean históricamente correctas. 

Además de los logros de equipamiento y deportivos, el club sanjuanino también hará una mudanza pronto a nuevas instalaciones más grandes. Si estás interesado, entrá la página de Facebook y contactá con el club medieval. 

 

 

 

Comentarios