Por Carla Acosta
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A los 50 años encontraron en el ciclismo de ruta la forma más placentera de darle pelea a sus problemas de salud: ella a la hipertensión y él a los 120 kilos que lo aquejaban. Un hobby que con el paso del tiempo se convirtió en una pasión y una forma de vida, y hoy los tiene entre los participantes del Panamericano Master que se disputa en la Provincia. Se trata de Mónica Suárez y Placido Amor, dos sanjuaninos que a sus 56 y 78 años, respectivamente, no tienen techo.
“Trabajé como camionero hasta los 50 y cuando me retiré pesaba 120 kilos. Increíble. Me subí a una bici para bajar esos kilos de más y desde entonces no tengo problemas de salud”, cuenta el hombre, conocido como `Quitín` en el ambiente del pedal.
Lo de Mónica es otra historia. Si bien estuvo vinculada al ciclismo por su esposo Hugo Giugni, recién en 2014 se animó a subirse a una bici. Comenzó con el mountain bike, deporte que la llevó a participar hasta de un Trasmontaña, la competencia máxima, y después con el ciclismo de ruta, disciplina en la que se coronó campeona argentina en 2017. “Este deporte es salud. Cuando arranqué me cambió la vida, descubrí lo maravilloso que es y me lamenté de no conocerlo antes”, apunta.
Ella es ama de casa y él es jubilado. No hay un día en el que no entrenen y fin de semana en el que no compitan. Tienen la fuerza y el hambre de gloria que cualquier pibe. Para ellos la bicicleta es para todos y no tiene fecha de vencimiento, ni siquiera certificado de jubilación. Corren, sudan y sueñan.
“Yo me preparo solo, no tengo quién me atienda. Recorro 40 kilómetros diarios y mil mensuales. Día por medio hago una contrarreloj de 10 kilómetros y soy yo quien maneja los tiempos. A veces le meto 15 kilómetros sin sentarme, a mi ritmo, claro. Y entreno solo, es la fórmula para no distraerme”, expresa don Amor ante la mirada de su señora Estela, la fiel compañía en esta aventura.
Mónica, en cambio, prefiere la asistencia de su marido Hugo, a quien muchas veces le sirvió de `auxilio` en las carreras. “Salimos lunes, miércoles y viernes. Le agradezco porque ha quitado tiempo de su entrenamiento para dármelo a mí. Estoy aprendiendo demasiado gracias a él, quien me ha convencido y me ha dado la fuerza para seguir”.
Cuentan que para ambas familias es toda una revolución verlos competir. Los dos son abuelos, `Quitín` bisabuelo, y reciben el apoyo de todos cada vez que se enfrentan a una competencia. “A mi hija le asusta mucho cuando salgo en la bici, pero nota mi entusiasmo y disfrute, y se le pasa. El ciclismo unió mi familia y mi matrimonio”, cuenta Suárez.
El Panamericano, una gran ilusión
Mónica y Placido, campeones argentinos en 2017 y 2016 respectivamente, participarán del Panamericano Master de Ciclismo por primera vez. El correr tremenda competencia y en suelo sanjuanino es un combo perfecto para ambos.
“Significa mucho. He tratado de ir a alguno pero por cuestiones económicas no pude. Si bien pienso seguir con el ciclismo, ya en el final de mi carrera esto es un lujo. No me importante si salgo entre los 20 o los 50, me interesa nada más que participar”, afirma el rawsino. Mientras que su colega asegura “siento orgullo, para mí es una oportunidad única que nos da la Provincia”.
