La goleada 3-0 sufrida en Cochabamba duró lo que tardó River en llegar desde Bolivia a Argentina. Enseguida mutó en energía positiva. De inmediato se transformó en combustible para este equipo que comanda Marcelo Gallardo. El DT convocó a los hinchas, que dijeron presente. Y así empezaron a creer que el sueño de dar vuelta la historia podía ser posible.
El marco fue el esperado. Y los jugadores respondieron rápido como para que la presión pasara para el otro lado y el Monumental sea un cúmulo de optimismo.
El Muñeco apostó por una formación bien ofensiva, con tres atrás: Gonzalo Montiel, Jonatan Maidana y Javier Pinola. Más adelante, Enzo Pérez y Leonardo Ponzio se repartieron el centro del campo, junto a Ignacio Fernández y Ariel Rojas que cubrían las bandas. Arriba, Carlos Auzqui (le ganó la pulseada al colombiano Rafael Santos Borré), Ignacio Scocco y Gonzalo Martínez.
Como era previsible, el arranque fue un monólogo de River en ataque. Con los bolivianos tratando de cubrir la zona defensiva con cinco hombres, pero así y todo estaban quietos, pasaban como conos.
Pero ni el hincha de River más fanático hubiera imaginado hacer la gesta en apenas 19 minutos. Eso tardó River. Eso demoró Scocco en hacer olvidar por completo a Lucas Alario y empezar a dejar su huella en el ataque millonario.
Iban 9 minutos cuando el ex Newell's aprovechó las dudas de los centrales bolivianos. Y Nacho transformó el regalo en golazo. Pasó con un caño a Alex Silva y estiró para gambetear también al arquero Olivares y tocó al gol: 1-0.
A los 13 minutos, enganchó de izquierda hacia el centro y sacó el latigazo contra el palo: 2-0.
Y a los 19, para demostrar que estaba en estado de gracia, intentó tirar un buscapié y metió el 3-0 ante la mirada atónita del arquero visitante.
A los 37, Enzo Pérez marcó el cuarto y puso a River, hasta ahora, en semifinales de Copa Libertadores.
Apenas comenzó el segundo tiempo, River, que siguió yendo al frente, consiguió el quinto gol otra vez en el pie de su goleador, Scocco, que atraviesa una noche soñada.
Sierte minutos más tarde, Nacho Fernández estampó el 6 a 0; y luego Scocco puso el quinto de su cuenta personal y el séptimo de River.
El reciente refuerzo, Enzo Pérez, se anotó con doblete para poner un 8 a 0 histórico.