Ferdinand, de 38 años, colgó los botines en 2015 y es un reconocido aficionado al boxeo, aunque antes de subirse al cuadrilátero de forma profesional deberá recibir la pertinente licencia por parte de la Asociación Británica (British Boxing Board of Control, BBBC).
"Esto un desafío, y por eso lo hago. He ganado títulos en mi carrera y ahora aspiro a conseguir un cinturón de campeón", explicó Ferdinand durante el anuncio.

Desde su retiro del fútbol, el ex jugador comparte en Instagram sus rutinas de ejercicios y se convirtió en una especie de "gurú" de la vida sana, compartiendo consejos también de alimentación y técnicas de relajación. De hecho, su cambio físico respecto a su época de jugador es visiblemente notorio.