"Yo no quería darle el palo pero me lo empezó a pedir y le tuve que cortar uno de los míos. No lo traje a San Juan pero acá le regalaron uno y así está todo el día", cuenta Lucas Ordóñez, jugador de la Selección Argentina, mientras su hijo mueve la bocha de un lado para el otro.
La Selección Argentina, que se prepara para los Roller Games en China, entrena en el Aldo Cantoni. Más de 50 personas asisten a ver la práctica, pero es Ignacio, con casi dos años, quien copa toda la atención.

El también hijo de la ex hockista Leticia Corrales la rompe con el stick y la bocha. Hasta sabe festejar los goles tal como su padre en el Barcelona.
"Cuando festejamos la OK Liga con el Barça `Igna` entró a la cancha, se puso a jugar y todos se sorprendieron. Si quiere ser hockista lo apoyaremos, nos gusta el deporte así que puede practicarlo libremente".

El pequeño heredó de sus padres la pasión por el deporte que es cuna en San Juan. Si bien todavía no usa patines, su futuro parece apuntar a una cancha de hockey.