Sus vidas se gestaron y desarrollaron separadas por unos cuantos miles de kilómetros, de los cuales la mayor cantidad corresponde al océano Atlántico. Pero el destino, ayudado por la pasión del kayak, lo redujo a un mero charquito. Fue el año pasado cuando una experiencia competitiva depositó al sanjuanino Maxo Montoya en Europa y cruzó en su camino al polaco Bartosz Czauderna: hoy su gran amigo.
Por aquel entonces este caballero repleto de buena onda y una divertida chispa le abrió a un desconocido vecino de la capital de San Juan las puertas de su casa y, ahora, son los mismos caprichos de este vertiginiso deporte de remo los que le dan la oportunidad de devolverle semejante gauchada bajo el sol sanjuanino.
Queda más que en evidencia que en esta ocasión la semilla de la amistad contó con agua más que suficiente para germinar. Maxi y Bartosz tardaron en sintonizar el mismo tiempo que les toma lanzarse al río con sus kayaks cuando ven un cause de aguas con al menos una ola para 'firuletear'.
El idioma inglés también aportó lo suyo. Sacó de la historia al inoporante cruce entre el castellano-argentino de Montoya y el polaco recio de Czauderna y, con algunos chapuceos que meritaba y merita la ocasión, tejió un puente comunicacional entre los dos.
Deportivamente hablando, el profesionalismo y las experiencias del rubio europeo le aportaron mucho a Maxi, quien no dejó pasar la oportunidad. En este Mundial, que arranca el 28 de noviembre, lo pondrá en práctica y, si la lógica dice de dar el presente, hay serias posibilidades de ver al guardavidas sanjuanino entre los cinco primeros de la clasificación.
Comidas típicas y otras pintorescas características de la idiosincracia polaca enriquecieron el paladar de Montoya y también su cultura general. En estos días, tras el aterrizaje de Bartosz, unas milanesas marca de la casa, unos asaditos milimétricamente regados y unas cuantos recorridos por San Juan -obviamente con agua incluida- le están sirviendo para empatar una relación que está sentenciada a prolongarse por el resto de sus vidas.
El siguente video, con Maxi como entrevistador de su amigo y del resto de integrantes de la selección de polaco, refrenda todo lo escrito.