Ser un hincha activo de un club de fútbol es mucho más que lucir la camiseta o ir a la cancha de vez en cuando, para muchas personas es una parte de su vida ya que ese ese club y su gente supieron de las mayores alegrías, las grandes tristezas y momentos inolvidables con personas que comparten el mismo amor. Es por eso que cuando la institución en cuestión tiene una mejora todos sus miembos lo festejan a lo grande, con sentimiento, como si se tratara de una refacción en la casa de cada uno.
Este fue el clima que se vivió este domingo pasadas las 19 en la cancha de Sportivo Desamparados en donde se inauguraron obras de refacción en una gran fiesta que incluyó a toda la "familia puyutana" como les gusta llamarse.
Hacía más de 10 años que Sportivo no tenía una mejora tan notable. Es que se realizaron obras de ampliación en las tribunas Norte y Sur, lo que les dará la posibilidad de albergar más publico. Además se hermosearon todas las instalaciones.
Las obras contaron con el apoyo del Gobierno provincial y para la fiesta estuvo invitado el gobernador Uñac y su secretario de Deportes, Jorge Chica. Ambos recibieron cientos de besos y abrazos agradecidos y también dos camisetas del Víbora con sus nombres estampados.
Además del acto formal hubo fuegos de artificio y hasta bandas en vivo para deleitar a las miles de personas que colmaron la capacidad del Serpentario.
Entre los presentes había hombres mujeres y muchos chicos que son la "sangre nueva" del club y que festejaron las mejoras de esta institución casi centenaria.
Uno de los puntos más emotivos fue el recuerdo a las grandes figuras del club que ya no están. Es que más de uno se le piantó un lagrimón al recordar a las personas que les regalaron goles o jugadas que quedarán para siempre en su recuerdo.
Si bien muchas de las grandes glorias ya no están en este mundo, hubo otros tantos que sacaron fuerzas de donde pudieron y llegaron a la cancha para participar de la fiesta. Entre ellos figura Luis Leonardo Recupero quien se mostró muy feliz por las mejoras y a la vez agradecido por los saludos y el reconocimiento de todos. "Estoy feliz de poder ver lo linda que quedó la cancha" , dijo visiblemente emocionado y rodeado de gente que quería saludarlo.
En medio de todo el griterio un hombre, ya mayor, le explicaba a un pibe quiénes eran esos grandes jugadores que estaban festejando las mejoras en la cancha. El niño lo escuchaba embelesado y sosteniendo firmemente un colorido muñeco de Piñón Fijo que, por supuesto, también lucía una pequeña camiseta del Víbora.