El rugido de los motores hace vibrar a todo `El Zonda`. Es día de semana, no hay competencias ni almas sobre los cerros, pero se siente el acelerador a fondo. `Venimos a casi 180 kilómetros por hora. Éstos me querían matar. Pero fue hermoso, fue volver 20 años atrás”, cuenta emocionado César ´Pepe´ Turcato (58), mientras baja de su auto junto a Miguel Brisighelli (60) y José González(59), todos ganadores en el Grupo 2 (Fiat 600).
Los muchachos, apodados `los tres mosqueteros` en el ambiente del automovilismo de los `80 y los ´90, son los primeros en llegar al encuentro organizado por Tiempo de San Juan, con motivo del 50º aniversario de la inauguración del autódromo Eduardo Copello (8 de octubre de 1967). Los tres, amigos y antiguos rivales en la pista, son algunos de los sanjuaninos que ganaron en el temido recinto sanjuanino. Pero no son los únicos, hay más.
“¡Qué nostalgia! Fue una alegría enorme entrar por el túnel. Se me vienen a la cabeza un montón de recuerdos”, expresa Roberto Basualdo (59), ex piloto y hoy senador nacional. El reconocido político es otro de los que se dio el gusto de volar en El Zonda, escenario que fue protagonista de sus cinco consagraciones en el campeonato cuyano.
“Antes nosotros nos subíamos a un auto como un hobby. No ganábamos plata, le poníamos plata al auto”, Miguel Brisighelli.
Abrazos y charlas interminables. Se conocen del ambiente pero muy pocas veces habían coincidido en un mismo lugar, sobre todo el autódromo. El rulo, la curva Juan María Traverso y la viborita forman parte de la conversación. Los veteranos y los más jóvenes hablan de cómo se corría antes y cómo se corre hoy en el Copello.
“Hoy es otra cosa. Imaginate a Turcato, está loco, se mandó por la viborita como antes. Le dije `pará, nos vamos a matar´”, expresa Brisighelli sobre aquella vueltita que se dieron al ingresar al autódromo. “Y antes era más difícil correr en ese sector. Ahora cambiaron las dos víboras, antes eran angostas y hoy están más anchas. Es cierto que tenés menos posibilidades de pegarte palos grandes”, añade Fabián Flaqué (47), piloto que triunfó en karting y Fórmula Renault.
“Este autódromo te exige muchísimo. Tenés que estar concentrado para no equivocarse. Es cierto que hoy tenés menos posibilidades de pegarte palos grandes”, Fabián Flaqué.
Si bien cambiaron los autos y El Zonda sufrió algunas modificaciones, coinciden que la pasión sanjuanina por los fierros fue siempre la misma. Víctor Maliasi (72), quien arrancó su carrera en el mundo motor en 1967, mismo año de la inauguración del circuito local, dice que la evolución que sufrió el velódromo jamás ´mató el fanatismo por el mismo´.
“Disfruté muchísimo correr y vivir el automovilismo desde adentro. Este es un autódromo emblemático, el mejor de todos, y por más remodelaciones que tenga no va a morir nunca. El circuito, los cerros y la gente lo hace único”, cuenta el ahora empresario, quien supo imponerse en el Anexo Jota y Turismo Fiat Iava.
Los más jóvenes también se refieren al mítico escenario del automovilismo sanjuanino, lugar al que a nivel país lo consideran como uno de los más importantes. Facundo Della Motta (31), quien ganó en condición de local nada más y nada menos que en su debut en el TC2000 (2012), expresa “ese fue uno de los triunfos más importantes de mi carrera. Fue muy lindo, había mucha gente. Siempre es un plus ser sanjuanino y correr en casa”.
Los hermanos Diego (30) y Facundo Leanez (25), quienes supieron copar el podio en la Clase 2 del Zonal Cuyano, agregan “este es un autódromo que de chiquito seguíamos, veníamos a ver todas las carreras. Es hermoso poder correr acá, saber que también lo hizo una figura como Ayrton Senna. Además es especial por la gente, el fanatismo que hay en San Juan es increíble”.
Los muchachos hablan de los vuelcos y la `pica` que hay entre los autos. “Basualdo siempre nos atendía en la pista”, cuenta entre risas González. Mientras que Brisighelli añade “yo volqué en El Zonda, justo arriba del puente. Por suerte salí bien”.
Las victorias las recuerdan como ayer. En sus retinas quedó aquel inolvidable momento en el que vieron la bandera a cuadros, en el que entraron a boxes a festejar con los suyos y subieron al podio a celebrar con el resto. “Yo le gané al doctor Armando Aubone en el Zonda. Fue mi única victoria en este escenario y la disfruté mucho”, cuenta José González, quien se alzó con el triunfo en 1987.
Fabricio Benedetti (44), quien se quedó con la conquista en el circuito local 9 veces en Clase 2, TC Cuyano y Súper Stop, apunta que “mi mejor victoria fue con un Gol, cuando le gané al mejor piloto de la Clase 2 del Zonal Cuyano, Ariel Persia”.
Ricardo Meritello, hoy presidente de la Asociación Sanjuanina de Volantes, también participó del histórico encuentro en El Zonda.
El apellido Persia aparece en el final de la nota como broche de oro. Fernando (63) y Ariel (38), presentes el encuentro organizado por este medio, son hijo y nieto de Fernando Persia Contenti, quien en los `60 fue miembro fundador de la Asociación Sanjuanina de Volantes junto a figuras como Eduardo Copello y Julio Gelón Devoto ("Ampacama"). "Los 50 años de ´El Zonda´ representan mucho para mí. Mi padre fue el socio fundador número cuatro y conmemorar este aniversario me emociona mucho. Esto refleja el esfuerzo que hicieron para crear la Asociación y este recinto".
Ambos, junto a Fabricio, el más chico del clan, también supieron alcanzar la gloria en el circuito Eduardo Copello. Ariel en Clase 2 Zonal, monomarca Kia y Gol Nacional,mientras que su padre en el Grupo 2, Turismo Fiat Iava y Clase 1. Los Persia, una marca registrada del automovilismo sanjuanino hoy y siempre. “Los que han podido correr y ganar en este autódromo tienen un sentimiento totalmente aparte. Es un circuito con una adrenalina diferente, me encanta", apunta Ariel.