Por Carla Acosta/Fotos Gabriel Iturrieta
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEPor Carla Acosta/Fotos Gabriel Iturrieta
De los 5 a los 17 años se desempeñó como delantero. De hecho en Tigre, club que le sirvió de trampolín para llegar a Concepción, se probó como `9`. “Un día fui a jugar a un club de barrio, las Glorias, y como faltó el arquero me animé a ponerme los guantes. De ahí se fue dando todo”, cuenta sonriente Luis Ardente, el arquero goleador de San Martín.
Una vez más da que hablar, esta vez no por sus atajadas, sino por sus goles. Con el tanto de penal frente a Rosario Central, en la victoria por 3 a 1, el portero llegó a los 4 tantos en Primera con la camiseta del Verdinegro. Antes le convirtió a Huracán (abril 2016), Atlético de Tucumán (mayo 2016) y Vélez (noviembre 2016). Además marcó otros 4 en amistosos y Copa Argentina. Todos, desde los doce pasos.
“No llevo la cuenta de los goles, pero me gusta esto de ser arquero goleador. La verdad, en Primera siempre quise saber qué se sentía hacer un gol. Hoy puedo decir que es algo hermoso”, dice.

Su historia con los goles surgió cuando Pablo Lavallén era el DT. Era un plantel renovado y, antes del inicio de la temporada, había que decidir quién iba a ser el dueño de los penales. El capitán, Marcos Gelabert, quien le había echado el ojo en las prácticas, decidió que el arquero ejecutara de ahí en más todos los tiros desde el punto del penal.
“Como yo venía practicando penales, el `Pampa` me vio patear y se lo dijo a Pablo. Lo habló directamente con el técnico, a mí ni me consultó (risas). No sentí miedo. Si bien ya me había tocado en Copa Argentina y amistosos, con Huracán marqué el primero oficialmente y lo hice muy tranquilo”, expresa.

Según Ardente, no hay secretos en su manera de zapatear la pelota aunque reconoce que el hecho de conocer el arco, desde otro lugar, es un punto a favor. “Yo miro cómo patean todos los jugadores para tratar de atajárselos. A su vez trato de pensar como arquero a la hora de patear y creo que eso es una ventaja”.
Como tipo sencillo que es, el bonaerense festeja los goles rodeado por sus compañeros. “Estoy contento porque ellos me dan la confianza de ejecutar los penales. Sabemos que es muy importante para un jugador hacer goles. Tengo esa responsabilidad y la verdad es que estoy muy contento de asumirla. Festejo con ellos y después con mi familia”.

En Concepción no hay registros de otro portero con esa cantidad de goles en torneos oficiales, aunque a Luis poco le importa batir récords. “No me fijo en esas cosas. Es una linda responsabilidad que me gusta, nada más”.
Goles, atajadas históricas y una humildad de grandes, Luis Ardente sigue aportando a la historia grande del Verdinegro. Pero no se conforma, va por más. “Me quedan pocos años de carrera y estoy feliz de seguir defendiendo el arco de San Martín. Gracias a dios soy un privilegiado. Pero queremos seguir haciendo historia y apuntar más alto, queremos entrar en una copa. No busco hacer historia individual”.
