Con un Aldo Cantoni de pie y súper expectante, UPCN metió el
último punto del tie-break y se quedó con una agónica victoria por 3 a 2 en la
serie final de la Liga A1. Los bombos, aplausos y cánticos hicieron de aquel
final único y apasionante, pues el equipo sanjuanino sumó así su segundo
triunfo y de ganar el jueves o sábado en Bolívar, se consagrará campeón por
sexta vez.
Al clásico no le faltó nada, ni el aliento por parte de los
hinchas del Cóndor y de las Águilas, ni
el espectáculo dentro de la cancha que brindó cada uno de los equipos. A
diferencia de la primera final, se vio a un Bolívar despierto y guerrero, que
aprovechó cada una de las desatenciones del plantel de Fabián Armoa.
El primer set fue ampliamente de los sanjuaninos por 25 a
21, aunque por momentos estuvo parejo. Ya en el segundo la cosa fue
otra, el Gremial entró dormido y como cosa rara para el conjunto, fue
aplastado por 25 a 12. Sin dudas un set que quedará para el olvido.
En el tercer parcial, cuando parecía que quedaba en manos
del visitante, el plantel sanjuanino recobró la memoria y dio vuelta el
marcador sobre el final, metiéndose el tercer set en su bolsillo por 25 a 22.
En el cuarto los dirigidos por Javier Weber repitieron la
fórmula del segundo set, el que ganaron, y se impusieron 25 a 11, lo que obligó
a jugar el tie-break. En el quinto, con un Ramos y Uchicov totalmente
enchufados, UPCN pudo quedarse con el triunfo y sumar dos victorias al hilo en
la súper final ante su clásico rival, Bolívar Voley.
Sufrió pero cumplió, el equipo de Armoa hizo delirar al
público en el Cantoni y va dulce a tierra bolivarense a conquistar el
hexacampeonato.