Colón
vive horas difíciles. Anoche renunció el entrenador, Darío Franco, y esta
madrugada, la sede del club apareció con una pintada amenazante: "Clásico
o balas", en un apriete con vistas al clásico que se jugará el próximo
sábado, en cancha de Unión.
El panorama sabalero se fue complicando en las últimas
semanas. A la endeble campaña deportiva se sumó una crisis dirigencial que
empezó con la renuncia de varios directivos y tuvo su punto central cuando el
presidente, Marcelo Ferraro, debió ser hospitalizado por una dolencia cardíaca,
que lo llevó luego a solicitar una licencia. Actualmente, Enrique Ariotti,
vicepresidente segundo, está al frente del club.
En el plano futbolístico, la campaña del sabalero es
discreta. El equipo perdió el clásico anterior, en su cancha, por 3 a 0, y el
viernes cayó en Junín frente a Sarmiento (0-1). Para ese cotejo, Franco relegó
a la figura del plantel, el volante ofensivo Alan Ruíz, transferido a Sporting
Lisboa, de Portugal, por 6 millones de dólares, aunque el jugador permanecerá
en Colón hasta la finalización del Torneo Transición. A ello se sumaron
enfrentamientos entre jugadores y de jugadores con el cuerpo técnico.
Ahora, se intentará modificar la historia. Esta tarde,
Ricardo Johansen, entrenador de la reserva, se hará cargo del plantel. Será
acompañado por Ariel Segalla. Johansen fue el entrenador de la reserva que
logró el título de campeón en la temporada 2012/2013. Segalla se inició en
Colón pero luego jugó en Chile, entre otros equipos del continente.
Restan 5 fechas para finalizar el torneo. Y Franco se suma a
la lista negra que ya contaba con nueve nombres más que dejaron a sus equipos:
Lucas Bernardi (Newell's), Diego Osella (Olimpo), Rodolfo Arruabarrena (Boca),
Carlos Mayor (Argentinos Juniors), Sergio Lippi (Sarmiento), Mauro Camoranesi
(Tigre), Pedro Troglio (Gimnasia), Claudio Vivas (Banfield) y Jorge Burruchaga
(Atlético Rafaela).