"Hacé una prueba. Agarrá cualquier foto de Tevez llegando a
la Bombonera en 2015 y comparala con una de 2016. Puede estar mejor o peor
físicamente, pero lo que le falta es la sonrisa”. El concepto se lo dijo a
Clarín alguien que conoce a Tevez desde hace muchos años. Y la explicación tuvo
que ver con un viernes de previa al Superclásico que involucró al Apache en un
torbellino inesperado. Al margen de la publicación de una foto suya con los
líderes de La Doce (Ver ...), hoy Tevez está viviendo los días más complicados
desde que volvió a la Argentina y a Boca. ¿Por qué? Desgaste es la palabra que
mejor le calza. Al Apache se lo nota incómodo, fastidioso y con pocos gestos
alegres, algo que había sido su sello cuando retornó en el 2015. Música en el
vestuario, tuits dedicados, firmas de autógrafos, selfies y un futbolista que
inyectó optimismo en todos. Eso era Tevez hace unos meses. Hoy no está así. En
la CD de Boca (además de creer que todo este clima hostil contra Tevez tiene un
tufillo político con otras intenciones colaterales y que tampoco es casualidad
que todo haya saltado en la previa al Superclásico) están atentos a cortar de
antemano cualquier cable que lo lleve a Tevez a tomar la decisión de irse del
club a mitad de año para cambiar de aire. "Esto es para marear la cabeza de
Carlitos. En el club sabemos lo que él piensa y por eso lo minimizamos. Tevez
ama a Boca y Boca ama a Tevez”, le describió a Clarín un directivo con peso en
la CD.
Si bien hoy suena descabellado (Tevez siempre sostuvo que
volvió para retirarse en el país y puertas adentro siente que puede revertir su
situación para ayudar a Boca a salir adelante), la voz de Adrián Ruocco, su
representante y amigo, dejó abierta una posibilidad que alteró los ánimos. "El
año pasado tuvo una cantidad de eventos importantes que le generaron un
desgaste y por eso le dieron un poquito más de vacaciones; pero eso no fue
gratuito. Cuando llegó, tenía otra cara, parece una persona distinta ahora.
Pasó lo de Ham (el juvenil de Argentinos Juniors que tras un cruce con Tevez
padeció la fractura de tibia y peroné) y el país estuvo dos semanas diciendo si
era mala leche o no; hizo un comentario en Formosa y dijeron que era por
política; tiraron que se podía divorciar; y que tuvo varias peleas con Orion
...”, contó Ruocco en AM 910, como preparando el terreno para una consulta
inevitable. ¿Puede irse entonces de Boca a mitad de año? "Es una decisión que
hay que madurarla ... Hay que acompañarlo para que se sienta cómodo y feliz.
Para él la plata no era lo importante, sabe que le quedan dos o tres años de
plenitud y tiene tiempo de irse a China o Arabia ...”, contestó su agente, como
para que la lectura entre líneas sea que si todo sigue como hasta ahora, con
todos estos focos de conflictos abiertos, no descarta la chance de emigrar.
¿Hacia dónde? Ofertas no le faltarán. Ya supo rechazar una del fútbol de China,
tiene llamados constantes desde Qatar, Emiratos Arabes, Brasil y los Estados
Unidos.
Hoy, según le confiaron a Clarín, Tevez sólo tiene en mente
ganarle a River, repuntar en la fase de grupos de la Libertadores y perseguir
el sueño de levantar la Copa con Boca. ¿Qué puede pasar después? Todo dependerá
de múltiples factores, aunque su amor por Boca es difícil de equiparar con
dinero.
Hay una situación particular que molesta a Tevez. Y tiene
que ver con su físico. "Junta líquido por un pequeño esguince en su rodilla
izquierda y la sinovitis aparece después de los partidos. No hay margen de
recuperación además por la cantidad de partidos. Y eso que hace trabajos de
kinesiología en su casa, aparte del tratamiento en el club. Todos saben que no
va con su espíritu parar. Menos en las últimas semanas, en las que quiso ayudar
al entrenador que se terminó yendo”, confesó su representante. Tevez debió
haber aflojado hace días. Pero no quiere hacerse a un costado en un momento
complejo. Es el líder, el emblema. Y en Boca nadie piensa en perderlo.