Ante la tranquilidad que le falta a la selección , por falta
de victorias y actuaciones desvencijadas, Edgardo Bauza buscó mostrarse frente
a la prensa como un conductor atento a la delicada situación del equipo pero
templado en su liderazgo. Las primeras preguntas que recibió en la conferencia
de prensa de ayer al mediodía en el predio de Ezeiza giraron alrededor de su
estado de ánimo, del respaldo que necesita y de cuál creía que sería su suerte
si la Argentina recibe otro golpe mañana ante Colombia . Entonces aseguró
sentirse tan tranquilo como sus jugadores, apoyado por el Comité de
Regularización y confiado de conseguir un triunfo en San Juan.
Pero quizás sin darse cuenta, fue colocándose a la defensiva
y varias de sus respuestas se limitaron a monosílabos o consideración cortas.
Aunque minimizándolos, no desconoce los cuestionamientos a sus decisiones,
incluso a su forma de conducir a un grupo pesado de jugadores. Ayer se puso a
la defensiva, pero tampoco podía retroceder demasiado. Poco tiempo atrás, aseveró
en una entrevista televisiva que la Argentina sería campeón del mundo. Prometió
un título (no uno cualquiera, sino el más importante), en lo que pareció la
reacción de un hombre que se sentía acorralado y necesitaba dar una muestra de
optimismo y confianza. Encima, la aseveración fue antes de la caída 3-0 ante
Brasil, en Belo Horizonte.
Hoy Rusia 2018 es más un interrogante que un destino seguro
y Bauza se pone más a la defensiva que nunca desde las formas de declarar
porque los números no le cierran y porque sabe que su continuidad puede estar
en juego ante Colombia, también porque el respaldo de los jugadores no aparece.
Y, desde lo futbolístico, fiel a su ADN, está más preocupado por los goles
recibidos que por los que su selección no pudo hacer. "Eso se corrige
fácil", apunta en referencia a las falencias de la mitad de la cancha en
adelante.
Desde su nombramiento supo de las etiquetas colocadas sobre
su espalda a partir del estilo futbolístico con el que llegaba. Las primeras
formaciones que eligió acaso intentaron desprenderse de esos rótulos. Sin
embargo, ayer recordó que no dudó en colocar por algunos minutos a Alario como
volante ante Uruguay y reveló que es la ausencia de un dique defensivo lo que
le quita el sueño.
Frente a la diferencia de gol negativa por los 11 goles
convertidos y los 12 recibidos (Brasil tiene +17 y Uruguay +15), la mayor
preocupación de Bauza reside en la vulnerabilidad más que en la falta de
eficacia. A la consulta de LA NACION sobre si vinculaba la falta de gol con las
fallas en la definición o con las carencias en la gestación, la respuesta del
entrenador expuso su consideración por el extremo opuesto: "Argentina
tienen un problema más complicado que ese, y es que nos hicieron ocho goles.
Para mí, eso es peor".
Con el Patón, el equipo recibió ocho tantos en cinco
partidos en las eliminatorias (con Martino le habían convertido 4 en seis) y
marcó cinco. La Argentina llevaba 32 fechas sin caer por tres o más goles en
eliminatorias, la última derrota abultada fue el 1° de abril de 2009, en la
caída 1-6 ante Bolivia en los 3.600 metros de altura en La Paz.
La estadística, en baja
La selección tiene jugadores en ofensiva por los que los
clubes más poderosos desembolsan millones de euros. Los portales y las tapas de
los suplementos deportivos europeos destacan y retratan los festejos goleadores
de los futbolistas nacidos acá. Sin embargo, el seleccionado de Lionel Messi,
Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero, Paulo Dybala y Ángel Di María apenas convirtió
11 goles en las 11 fechas de las eliminatorias. La brecha con los de arriba es
muy grande: Brasil, el líder, marcó 26 goles y Uruguay, su escolta, 25. Los
otros dos seleccionados que ocupan las plazas clasificatorias para Rusia 2018
son Colombia, que anotó 15, y Ecuador, que ostenta 19. Solamente Bolivia, el
último de la tabla, convirtió menos (9).
Los evidentes problemas del equipo de cara al arco rival
son, para Bauza, un inconveniente que no requiere de complejas resoluciones.
Pero el problema va más allá. Desde que la clasificación mundialista
sudamericana se disputa con este formato, la selección nunca tuvo una sequía
tan marcada. Después de la 11° fecha rumbo a Corea y Japón 2002 había marcado
27 goles (en las cuatro primeras, ya había llegado a 12); en el camino a Brasil
2014 alcanzaba los 23 y rumbo a Alemania 2006 había señalado 21. Sin llegar a esta
anemia, los índices más bajos aparecen en el trayecto a Francia 1998, con 14
goles en 11 partidos, y Sudáfrica 2010, con 17. En cada una de esas
eliminatorias, trascurridas 11 fechas, la Argentina estaba entre los tres
primeros. Ahora ocupa el sexto lugar. Y el temor acecha.
El uruguayo Edinson Cavani (7), el ecuatoriano Felipe
Caicedo (6) y el chileno Arturo Vidal (6) convirtieron, cada uno, más de los
goles que tiene la Argentina con Bauza. Los goleadores nacionales son Messi y
Mercado, con dos cada uno. Di María, titular en los once encuentros, apenas
marcó uno, en la victoria ante Chile, en marzo. Con 522 minutos en la cancha,
Higuaín también anotó apenas uno (en Serie A, con Juventus, lleva 7 en 770
minutos). Agüero todavía no marcó en los seis partidos que disputó, mientras
que en el Manchester City de Guardiola hizo 14 en 14 partidos. En dos como
titular y en cuatro en los que ingresó desde el banco, Dybala tampoco marcó.
Para defender su puesto también Bauza toma decisiones. A
partir de la falta de respuestas individuales y colectivas, el DT prepara para
el encuentro de mañana. Pero está convencido de que los jugadores están
encolumnados en su proyecto y su propuesta: "No hay ninguna discusión con
los futbolistas acerca del plan de juego. Nos hicieron ocho goles, ese es el
mayor problema, lo demás es fácil de solucionar. Hemos perdido puntos que no
pensábamos", reconoció el entrenador, pero luego aclaró: "No me
genera dudas la clasificación a Rusia. Hablé con los jugadores, estamos
convencidos que podemos ganarle a Colombia y encaminarnos en la clasificación.
Siempre fui optimista".
La Argentina está ante un partido crucial ante Colombia,
determinante y definitorio. No le alcanzará con la solidez defensiva que
desvela a Bauza, sino que necesitará ganar, y para eso el seleccionado deberá
tener la lucidez en ataque de la que hasta ahora careció. Si el triunfo no
llega, las consecuencias pueden ser explosivas; y no excluyen al propio
entrenador en un seleccionado que se acostumbró a la volatilidad de tener siete
técnicos distintos en la última década.
Apuntes de selección
1| El DT haría 3 cambios
Si bien no se pudo ver el entrenamiento de ayer, se supo que
el Patón probó con Lucas Pratto en lugar de Gonzalo Higuaín, Gabriel Mercado
por Pablo Zabaleta y Ever Banega por Enzo Pérez. Serían las tres modificaciones
del equipo en relación al que cayó derrotado 3-0 en Brasil.
2| Aún hay entradas
El magro presente del seleccionado argentino y el alto
precio de las plateas (de $1000 a $2500) hicieron que todavía haya tickets
disponibles en San Juan. Además, la AFA regaló boletos a través de sus redes
sociales.
3| Pekerman y su deuda
En 5 años y medio al frente de Colombia, José Pekerman jamás
pudo derrotar a la Argentina. Se enfrentaron tres veces, dos por eliminatorias
(0-0 y 0-1) y una en la Copa América 2015 (0-0 y ganó la albiceleste 5-4 por
penales).