Para los jugadores, el super héroe Gallardo

Marcelo es el factor que le da confianza a River para el clásico y esta tarde intentará tocar la misma canción y así prenderse en la pelea.
domingo, 13 de septiembre de 2015 · 10:30
Los clásicos son partidos aparte. No importa cómo lleguen. No importa si uno va último y el otro primero. Si el historial está para tal o para cual. No importan los antecedentes.

Durante todos estos días, habrás escuchado la misma frase hecha multiplicada por mil. Porque juegan River y Boca, porque se jugaron y se jugarán ochocientos clásicos más durante esta fecha veinticuatro. La legendaria frase hecha de que no importa cómo llegue cada uno, sí: no importa si un equipo llega con la mitad de los jugadores con varicela, con cuatro rengos y sin arquero, es un clásico y en teoría puede pasar cualquier cosa.

Marcelo Gallardo demostró hasta acá que la frase no es tan así. Que no todo da lo mismo en la previa a un River-Boca. Básicamente, lo que demostró es que no da lo mismo que cualquiera esté sentado en el banco dando indicaciones y laburando con el plantel en las vísperas. No: Gallardo es un escudo protector para River, para las finales, para todas las finales que jugó desde que el Muñeco le emparchó el escudo del CARP a su repertorio de sacos. El petiso es bravo como Napoleón y demostró que un técnico puede ganar finales, que no todo es "hay que ver cómo se levantan el domingo”. Minga, con Gallardo todos se levantan bien el domingo. Y todos quieren ir siempre por más. Y piensan en ganador. Y este equipo, con Gallardo, ya hizo un master en finales, en superclásicos también.

El de hoy será uno más para él. Para este River que no tiene grandes figuras dentro de la cancha, acaso porque la gran figura sea el propio Gallardo. O el equipo, que es prácticamente lo mismo. El equipo es una extensión de su cabeza. Y River hoy podrá ganar o perder, también empatar, pero la sensación del hincha antes de un clásico es distinta a la de años anteriores. Las dos eliminaciones en seis meses, la paliza estratégica que le dio Gallardo al técnico rival, la paliza de actitud que le dio este equipo al rival, hace que la gente vaya tranquilo, con confianza, con ganas de ganarle a Boca, de pelear el campeonato, uno más, de seguir mareándose de vueltas. Y el hincha está tranquilo porque Napoleón está sentado en el banco. Porque falta más de media defensa pero él de alguna manera lo resolverá, como hizo tantas otras veces. Algún plan secreto tiene. Por eso hoy deberá volver a sacar su capa de superhéroe.

 

Fuente: Olé

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