Ubicados en la Platea Este, los chicos alentaban como uno más de la Popular. Revoleaban la bandera y seguían cada cántico de la banda del Pueblo Viejo. Estaban cumpliendo un gran sueño, conocer la cancha de San Martín y disfrutar, como pocos foráneos del gran San Juan pueden, de un partido de Primera División. Se trata de los pequeños de la Escuela de Fútbol Infantil de Bajo Astica, de Valle Fértil, quienes se convirtieron en los grandes protagonistas del duelo entre el Verdinegro y el Arsenal de Caruso Lombardi en el Hilario Sánchez.
Los 25 jugadores, todos de inferiores, llegaron el fin de semana pasado para disputar unos amistosos y poder cumplir el gran sueño. Con colaboración de la Municipalidad de Valle Fértil, quienes les cedieron las movilidades, y el apoyo de los dirigentes verdinegros, pudieron asistir al último duelo del equipo sanjuanino en el Torneo de AFA.
También lograron conocer a los referentes del plantel como el uruguayo Carlos Bueno, José Luis Gómez, Marcos Gelabert, Renzo Vera y Francisco Mattia, quienes con gustos accedieron a las fotos. "Vinimos a un encuentro de fútbol organizado en Chimbas Norte y de paso conocimos la cancha de San Martín. Estaban todos felices, hasta el chofer de 50 años que jamás vio un partido de Primera en vivo. La cara de todos era de alegría y eso no tiene precio”, cuenta Darío Burgoa (32), un trabajador municipal que dejó de ser árbitro para dedicarse a ser director técnico de la escuelita.
La institución de Astica es una sede humilde que se dedica a fomentar el fútbol y sobre todo la integración entre los pequeños habitantes del lugar. Tienen una cancha precaria, en la que asisten un total de 30 chicos entre 5 y 13 años, y en la que son felices con poco. Cuentan que si bien no fue la primera vez que hicieron un viaje hacia la ciudad sanjuanina –suelen organizar encuentros deportivos con clubes de San Agustín y de la Ciudad- sin dudas éste fue el más emocionante de todos. Ahora mismo están organizando un torneo en Astica, en el que por primera vez participarán equipos de La Rioja y del Gran San Juan.
"Nosotros nos dedicamos a que los chicos se formen como personas, tengan disciplina. Nosotros los educamos. Poder hacer realidad este tipo de objetivos nos recarga de pilas para lo que viene. Acá en la escuelita hay chicos humildes, de familias numerosas, y la idea es mostrarlos, ya que son verdaderos proyectos”, dice Burgoa.
Ahora tienen otro sueño, el participar del Mundialito de Trinidad: "Vamos a salir a golpear puertas para estar en el Mundialito. Es un desafío importante que esperamos cumplir”.