Figallo, de quedarse afuera a soñar con la medalla

martes, 27 de octubre de 2015 · 20:08
La historia reciente de Juan Figallo es un relato de superación. Hasta no hace mucho, era ese pilar con quien se empezaba a escribir la palabra “Puma”, pero que una lesión derribó sus sueños como un castillo de naipes. Casi como en un juego donde los dados lo mandaron al casillero que dice “volver a empezar”, el salteño comenzó desde cero en julio de este año.

Pero el rugby le dio revancha. La baja de Nahuel Tetaz Chaparro hizo que Figallo fuera convocado a sumarse al resto del plantel argentino en la RWC y con algunas semanas de entrenamiento, tiene todas las chances de ser de la partida en el último partido de Los Pumas, el próximo viernes ante Sudáfrica, por el tercer puesto en el Estadio Olímpico de Londres.

Aquel rosario de lesiones

El jugador nacido en la provincia de Salta era una fija para esta Copa Mundial de Rugby, pero durante la preparación que Argentina hizo en los comienzos de julio de este año en Australia, el Chipi (como lo llaman sus amigos), sufrió la rotura del ligamento lateral de su rodilla izquierda que lo obligó a pasar por el quirófano, con un pronóstico de recuperación de entre tres y cuatro meses. Ahí se rompió también el sueño del hombre del Saracens inglés.

“Esto no me cayó del cielo”, asegura Juan, “desde que me lesioné no bajé los brazos. Mi objetivo era tratar de volver para estar acá. Sabía que se tenían que alinear muchos planetas, era difícil, pero se alinearon. Debutar y volver a jugar otro Mundial es muy lindo”, reconoció.

Para Figallo, esto de volver a empezar no es algo nuevo. De hecho, cuando fue llamado para la preparación por Australia, donde en apenas una semana de entrenamiento se lastimaría la rodilla, ya venía de una larga agonía sin jugar en Los Pumas.


Figallo ya disputó el Mundial 2011.

Tras un partido con Nueva Zelanda en La Plata, en septiembre de 2013 por el Rugby Championship, Figallo se sometió a una operación en el cuello al agravársele una lesión que arrastraba hace tiempo. Esperó 14 meses y en noviembre de 2014 volvió a jugar con el Saracens inglés con el que se consagró campeón de la Liga de Inglaterra. Sin embargo allí, durante la pretemporada sufrió primero un desgarro en la pantorrilla, y luego el desprendimiento de uno de los músculos isquiotibiales del hueso y tuvo que volver a parar. Por último, una molestia en un hombro también lo llevó a fisioterapia.

Lo cierto es que siempre se sobrepuso y nunca dejó de creer en que “se podía lograr”. Acerca de su aparición ante Australia, del domingo pasado por las semifinales de la RWC, Figallo confesó que “por momentos estaba ahogado, pero para ser mi regreso y en una semifinal, me sentí dentro de todo bien. Hoy estoy algo dolorido pero bien. Fue muy raro, tuve muchos sentimientos encontrados, después de dos años volver a vestir la camiseta celeste y blanca, de pelear tanto contra las lesiones, la verdad que fue único. El lado negativo es que estábamos en una semifinal y perdimos”, reflexionó.


A Figallo las lesiones lo han fortalecido y convertido en un hombre de pocas vueltas a la hora de decir las cosas. “El viernes sueño con salir caminando de la cancha con la medalla colgada del cuello”, dice sin temblarle el pulso, y agrega “yo llegué tarde pero los chicos contagian mucho desde adentro. Ves las tribunas, sabés que estás en Inglaterra pero se siente como si fuéramos locales. El sueño era salir campeones, pero ahora queremos ser terceros”.

Del mismo modo opinó que su rival por el tercer puesto está tan determinado como Los Pumas para ir en busca de la medalla de bronce, y descree de un supuesto desinterés sudafricano por el partido de los perdedores en semifinales. “Puede que Sudáfrica lo diga a la prensa, pero van a salir a ganar ese partido” dijo convencido.



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