Puntos a mejorar de los Pumas ante Australia

viernes, 23 de octubre de 2015 · 19:24

Es sabido que la perfección en el deporte no existe, pero hay que intentar acercarse lo máximo posible. Y eso es lo que tratarán de hacer Los Pumas en las semifinales del Mundial ante Australia.

Con respecto a la entrega del equipo y la mejoría que ha tenido no hay ningún tipo de duda. Ahora, y teniendo en cuenta el alto nivel demostrado por Argentina, solo queda tiempo para corregir las pequeñas falencias ante un rival que si te descuidas, no te perdona.


Todas las victorias fueron holgadas, y aun así los Pumas dejaron la sensación de que podían dar más. Esto habla de que el techo todavía está lejos. Se puede, y en esta instancia se debe, ser exigentes. La autocrítica es una de las virtudes de este equipo y del staff de entrenadores. Lo saben más que nadie. Por eso, vale la pena insistir en los puntos a mejorar, la deuda interna, para llegar al sábado 31 a Twickenham.

La disciplina

Los Pumas cometieron 15 penales ante Irlanda, un número muy por encima del ideal de una sola cifra y demasiado alto para una instancia como la que está en juego. El promedio de 11,2 infracciones por partido es el segundo peor de entre los cuatro semifinalistas, pero está maquillado por los cuatro que cometió ante la débil Namibia. Sólo supera a los 12 de Sudáfrica y está muy por detrás de los 9,2 de Nueva Zelanda y los 10,8 de Australia.

El tackle

Dos tackles errados equivalieron a dos tries en contra el domingo. Nicolás Sánchez en una punta (molestado por un rival) y Leonardo Senatore en el centro de la cancha (ambos ante el incisivo Luke Fitzgerald) fallaron en el primer tackle y sendas jugadas terminaron con el rival apoyando debajo de los palos. 


Aunque en general la defensa argentina ha sido excelente en cuanto a la organización y a la dureza de los tackles, aspecto clave para no cederle la iniciativa al rival, en el mano a mano hubo reiteradas fallas graves, como también se vio ante Georgia y Tonga. La eficacia del 81% (25,2 tackles errados por partido sobre 135,4) es por lejos la más baja de los cuatro semifinalistas, detrás de Sudáfrica (91%), Nueva Zelanda (88%) y Australia (88%).

El scrum

Si bien en el último partido se vio un dominio que no se había visto hasta aquí, robando incluso el primero con un tremendo empuje, el scrum sigue sin ser lo consistente que los propios jugadores quisieran. Lo admitió el mismísimo Marcos Ayerza, considerado por muchos el mejor scrummager del mundo. Pero hasta a él le cobraron varios penales. Con 85% de pelotas propias obtenidas, la Argentina es el de peor ratio entre los cuatro semifinalistas, detrás de Nueva Zelanda (100%), Sudáfrica (96%) y Australia (93%), y rankea 13° entre los 20 equipos.


Habrá que ver si llega Agustín Creevy (hoy Daniel Hourcade dará a conocer el equipo), pero de no hacerlo sería una baja sensible en esta formación. La mayor adversidad, no obstante, está en el equipo de enfrente, y no precisamente en la primera línea, sino en el banco. Mario Ledesma es el entrenador de scrum de Australia y conoce a la perfección la técnica y los cantos del scrum argentino, además de haber mejorado notoriamente el australiano, que dominó a equipos fuertes en la materia como Inglaterra y Gales.

La concentración

Es imposible jugar los 80 minutos al 100%. Ni los All Blacks en su mejor partido son capaces de tanto. Pero sí es deseable prolongar los buenos momentos durante un lapso mayor al que jugaron los Pumas ante Nueva Zelanda e Irlanda. El domingo, en Cardiff, los Pumas habían arrancado en gran forma y llegaron a adelantarse 20-3, pero de a poco fueron perdiendo la concentración. Entre el minuto 26 y el 58 cometieron 10 penales e Irlanda hasta tuvo una oportunidad de empatar. Luego del envío errado por Ian Madigan, los argentinos recuperaron la iniciativa y cerraron en gran forma, pero 32 minutos de desatenciones pueden ser fatales ante un equipo peligroso como Australia.

Las amonestaciones

 

Tres amarillas en seis partidos no es una cifra alarmante, pero sí las consecuencias de esas amonestaciones. En el debut ante Nueva Zelanda, tras la amarilla a Pablo Matera por matar el juego, Dan Carter anotó dos penales, aunque al momento de regresar sobrevino el try de Guido Petti. 


La amarilla a Marcelo Bosch ante Namibia por un tackle peligroso no costó puntos en contra, pero sí una suspensión por un partido. La más cara fue la de Ramiro Herrera el domingo (tackle/topetazo a destiempo), ya que en los 10 minutos que estuvo afuera Irlanda sacó ventaja de 10-3. Y el pilar estuvo al filo de la roja cuando el árbitro pidió TMO por una entrada peligrosa a un ruck, aunque sólo cobró penal.

Fuente: canchallena.com

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