Sudáfrica es el primer semifinalista del Mundial de Rugby

sábado, 17 de octubre de 2015 · 14:17

Como se esperaba, el primer partido por eliminación de la RWC 2015 entre Springboks y galeses iba a deparar una partida táctica, gran cantidad de pelotas altas y pocos resquicios para la imaginación. Un envite propicio para las terceras líneas; para mantener la cabeza fría y el corazón caliente.

Gales comenzó buscando las patadas a cargar para aprovechar la envergadura de sus wings, sobre todo de North y de Jamie Roberts. El propio North tuvo la primera ocasión de cruzar el ingoal de Sudáfrica pero la defensa se las ingenió para frenarlo a un escaso metro.

Sudáfrica, por su parte, entró en el partido midiendo a su rival. Esperando el error de los Dragones para sumar de tres en tres cuando pudo y, cuando no, elevar la presión con un buen line y maul y las percusiones de su pareja de centros.

En el minuto nueve Pollard inauguró el marcador al anotar un penal. Sudáfrica se movía al ritmo de Du Preez: lenta pero segura, a la búsqueda de óptimas posiciones para lanzar la ofensiva. En varias ocasiones lo intentó el medio scrum con patadas cruzadas hacia los wings. La defensa galesa, a veces en el límite, a punto estuvo de quebrar.

En el minuto 12 Pollard pasó el segundo penal de la tarde y a los 17, el tercero. Sudáfrica castigaba a los Dragrones con su mejor lectura de los puntos de encuentro. Biggar había respondido de igual manera en el minuto 15 para estrenar el casillero de los de rojo, 9-3.

De una pelota alta de Biggar sobre los 22 metros de los Springboks nació el primer try de la tarde. El propio apertura galés disputó y ganó la posesión contra el fullback Le Roux, y habilitó a Davies para que el medio scrum cruzara el ingoal. El de Ospreys convirtió y con el 9-10, el XV del Dragón se colocó por primera vez por delante en el partido.

Sin embargo, la disciplina seguía costándole caro a los Dragones. De la salida de centro, un nuevo penal, el quinto, convertido por Pollard devolvía la ventaja a los Boks, 12-10, en el ecuador de la primera parte.

Con el tiempo por cumplirse Biggar intentó un lejano penal que golpeó en el poste. Sudáfrica en vez de despejar salió jugando y Gales recuperó la posesión para que el propio apertura se rehiciera del error anterior con un drop por el centro de los postes y dar la ventaja al XV de Warren Gatland en el descanso.

Asedio sudafricano

El segundo tiempo empezó con Sudáfrica imprimiendo una marcha más. Los Springboks dispusieron de un penal en el minuto tres pero Pollard lo mandó a la derecha de los postes. Gales, en cambio, estiró la renta en el siete con un nuevo envío de su apertura desde el centro de la cancha, 12-16.

Con el paso de los minutos los Boks lograron enlazar ataque sobre ataque llegando a estar a cinco metros del ingoal. Pero Gales zafaba. Sufría pero resistía. Si bien no por fuerza, sí por organización defensiva y una actitud encomiable.

A la segunda ofensiva infructuosa que sostuvieron los sudafricanos Pollard decidió acortar la agonía con un drop. Era el minuto 12 y los de Heyneke Meyer seguían creciendo. En el minuto 16 Pollard pudo devolver la ventaja a los suyos con otro penal pero erró de nuevo.

El encuentro se disputó al límite, con cada contacto y cada ruck como si fueran el último y, pese a que Gales se estiró y trató de jugar una vez su ingoal seguía intacto, en el minuto 21, Pollard sí que acertó para subir el 18-16 al marcador. Sin embargo Gales no cejaba en su empeño y desde la salida de centro y por medio del pie de Biggar, recuperó la mínima ventaja, 18-19.

A falta de siete minutos para el final Sudáfrica se rearmó y dispuso de un scrum sobre el lado izquierdo del ataque. El scrum giró y Vermeulen, el octavo, vio que el flanco pegado al touch estaba mal defendido por un solitario Cuthbert. Se desprendió y pasó la pelota a Du Preez para que el medio scrum posara junto a la bandera. Justo premio al asedio sudafricano. Pollard, junto a la cal, no sumó los extras y el 23-19 favorable a Sudáfrica campeó en el marcador de la Catedral. Sería definitivo.

Hasta el final Gales trató de reponerse al duro golpe de ceder tan al final. Pero no hubo manera posible para los Dragones. Sudáfrica, más entera tras todo el partido con la pelota –los boks hicieron 99 tackles por 189 de los galeses- selló el partido en mitad de cancha. Schalk Burger fue elegido mejor jugador del partido.

Sudáfrica accede así a la cuarta semifinal de su historia y se medirá al vencedor del partido entre Nueva Zelanda y Francia el próximo sábado 24 de octubre en Twickenham.

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