"Cuando veo los puntos que el público aplaude más y se emociona más es cuando son jugados, largos y hay más dramatismo que solo el 'bumba-bumba'", dijo hoy Rafael Nadal (3) luego de ganar su partido de octavos de final del Abierto de Australia ante el sudafricano Kevin Anderson (15), quien llegó a lanzar con su saque disparos de 217 km/h.
"La solución es que la gente que hace de este deporte su negocio tome las medidas que sean necesarias para que el espectáculo siga siendo grande durante muchos años y haya muchos espectadores alrededor del mundo", agregó el español quien además destacó que el de hoy fue su mejor partido en lo que va del año.
Con su victoria de esta mañana por 7-5; 6-1 y 6-4 Rafael Nadal, número tres del ránking mundial, se clasificó para los cuartos de final del abierto de Australia, instancia en la que enfrentará al checo Tomas Berdych, cabeza de serie número siete, que derrotó al australiano Bernard Tomic en tres sets 6-2, 7-6 (7/3), 6-2.
Consultado sobre su visión acerca de la presencia cada vez más masiva de jugadores que tienen como arma predilecta la potencia de sus saques y luego de que al respecto su tío y entrenador, Toni Nadal, sugiriera la opción de acortar el mango de las raquetas, Rafa sentó posición: "Es lo que se tendría que analizar porque los jugadores son cada vez más altos. Todos los nuevos sacan más fuerte. O se le pone solución o será complicado ver en el futuro y a corto plazo, puntos buenos".
En el mismo marco continuó: "Si se hace una encuesta y lo que el espectador quiere es eso, bienvenido sea. Al final hay que moverse por lo que genera interés, no por lo que a mi me parezca adecuado, y lo que hace el deporte más grande. Si eso es sacar a dos mil (por hora) y pegar al 'tun-tun', bueno, pues ese es el camino a seguir".
Respecto al partido, Anderson aplicaba, efectivamente, la táctica de sacar lo más fuerte posible para desestabilizar al español en busca de rematar el punto con un segundo tiro pero no supo cómo hacerlo en casi ninguna oportunidad que tuvo para definir. Contó en el primer set con cinco oportunidades de quiebre -de seis totales- pero todas fueron salvadas por el español.
Así Rafa fue encontrando su juego y redujo a su rival al mínimo de su potencial. Lo doblegó en 2 hs y seis minutos en los que desplegó un buen repertorio con el que alcanzó 33 tiros ganadores, jamás perdió su saque y, por el contrario, lo quebró en 4 de las 6 oportunidades que tuvo.
Ahora tocará Berdych, un jugador ante el que está 18-3 en el historial y quien no le gana desde el Masters Series de Madrid 2006.
Fuente: Infobae