Dos facciones de la barra brava de Quilmes se enfrentó por el poder de la tribuna en la previa del encuentro entre el Cervecero y All Boys. El saldo del enfrentamiento son diez heridos, dos de ellos de arma blanca y en condición grave, y fueron detenidas dos personas.
Los heridos fueron trasladados en una ambulancia al hospital Isidoro Iriarte de Quilmes, donde recibieron asistencia médica.
La batalla, que duró 10 minutos, no se convirtió en una tragedia por la rápida intervención de la policía, aunque luego existieron corridas en las adyacencias del estadio Centenario.
De hecho, el árbitro tucumano Andrés Merlos analizó la chance de suspender el partido. Pero el jefe del operativo policial le dio garantías para que se jugara con "normalidad".
Si bien el encuentro se desarrolla con la cabecera local despoblada, el informe del árbitro podría derivar en la suspensión del estadio Centenario, de cara al partido con Boca Juniors por la 9na. fecha del certamen.
Fuente: Minuto Uno