Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
En marzo del 2012 participó en la sección El Proyecto y con 18 años dijo “No le tengo miedo a nadie, si tengo que tacklear a un grandote ni la pienso, ¡ja!”. No tuvo miedo en ese entonces y ahora no sea achica ante los desafíos, a los cambios. Hoy Federico Giménez, nacido del Jockey Club, aseguró que vive su mejor momento deportivo, siendo una de las joyitas del Liceo RC (Mendoza) y una de las apuestas de la UAR (Unión Argentina de Rugby) en sus equipos.
“Estoy en un gran momento pero ojalá vengan momentos mejores. Agradezco a mis padres (Jorge y Magdalena), al Jockey, al Liceo y a un amigo, Federico, que es mi contención aquí en Mendoza”, comentó chocho el jugador que en días cumplirá 20 años.
Fede vive un verano cargado, con muchas satisfacciones de por medio. La última vez que estuvo en la cancha fue en un amistoso entre los planteles de ICBC Pampas XV y Los Pumitas, en este último equipo fue titular, en Rosario. En el mismo día, Pampas XV se dividió en dos equipos y en uno de ellos el sanjuanino tuvo participación diez minutos, enfrentando a Martín Landajo y Santiago Cordero, dos referentes de Los Pumas.
También fue rival de nada más y nada menos que de Felipe Contepomi, el ex capitán de la Selección Argentina. Fue en el Seven de Punta del Este, en donde Giménez vistió la camiseta de Pampas 7 y enfrentó al equipo del apertura Newman.
“Ni hablar de lo que estoy viviendo. Estoy súper contento de lo que logré hasta ahora. Pero yo nunca me conformo y quiero seguir avanzando. En pocos días vamos a una concentración en Puerto Madryn y voy y quiero seguir mejorando”, comentó el rugbier.
Actualmente está concentrado con el PLADAR (Plan de Alto Rendimiento de la UAR), el cual lo integra desde diciembre del 2011, y su cabeza están puestas en el Mundial Juvenil 2014 se realizará en junio en Nueva Zelanda. Dijo que la selección de quienes estarán en la competencia ecuménica será muy difícil pero soñar es gratis y el pibe local lo tiene muy en claro: “Estoy muy cerca de lograr mi sueño pero todavía no está nada definido. Es muy lindo todo pero va a ver nervios cuando den la lista. Si estoy, nunca en vida lo voy a creer”.
El sanjuanino está radicado en Mendoza desde febrero del 2013 y vive con un amigo enfrente de la Plaza Independencia, la principal de la provincia vecina. Contó que en su vida se respira sólo rugby, de hecho, sólo tiene algunos fines de semana para darse una vuelta por San Juan para visitar a sus seres queridos. Su vida no sólo cambio en lo personal, ya que ahora se encarga de su comida, de su ropa y los quehaceres de su hogar, sino también en el juego, ya que el hecho de estar en el PLADAR lo adaptó a otro nivel. “Muchos dicen que cambió mucho mi juego. Pero uno no se da cuenta, es como cuando tu pelo va creciendo y un amigo te dice ´tenés el pelo largo´. Me dicen que estoy mejor y eso me pone contento”, concluyó Fede.
El rugby de herencia
Fede empezó en el rugby a los 5 años en el Jockey Club siguiendo la pasión de su papá, Jorge Giménez. Empezó de apertura, luego de centro y terminó adquiriendo el puesto de medio scrum o wing. En febrero del año pasado se fue a Mendoza para integrar las filas del Liceo RC y hoy, es todo un talento de exportación.