Después de adjudicarse el primer puesto de su zona enfrentando a tres rivales complicados, Argentina afrontará hoy su partido más accesible ante un adversario que hasta el momento no ganó y ha marcado un solo gol en tres partidos.
Las chinas no son las de la década pasada. Hoy atraviesan un momento discreto y si bien sus contragolpes veloces siguen siendo peligrosos, no deberían representar un duro escollo para un equipo argentino que viene creciendo a lo largo del certamen.
"No creo que vaya a ser un rival sencillo, le hicieron un gran partido a las neocelandesas pese a caer derrotadas", señaló el entrenador del equipo argentino, Santiago Capurro.
Y añadió: "Vamos a salir a presionarlas como hicimos en cada partido del torneo. Trataremos de arriesgar de movida con mucha gente adelante, pero sin descuidarnos atrás porque ellas tienen un muy buen corner corto".
Con respecto al ánimo de jugadoras y cuerpo técnico cuando se enteraron que Holanda podría ser el rival en semifinales, Capurro confió: "En ese momento estábamos en un restaurante cenando y pasándolo bárbaro. Y la noticia no nos cambió en nada. No nos movilizó porque estamos concentrados en mejorar nuestro juego sea cual fuese el rival que nos toque enfrentar".
Lo cierto es que Holanda, si es que supera a Alemania, sería el rival en semifinales. Y no deja de ser incómodo. Pero antes de ello hay que pensar en China, un adversario que no parece de temer, pero que al menor descuido liquida al contrario con una réplica letal.
Será una nueva prueba para estas Leonas que vienen creciendo partido a partido y a partir de hoy deberán rendir al máximo, ya que no habrá margen para el error.