Esas fueron las palabras de Ángel Vildozo, la carta goleadora del Albo. Es que por sus venas corre sangre sanjuanina y dicha estirpe le mete presión. Veremos si cumple durante el partido.
Siempre apoyando a los equipos de la provincia, el delantero local se ve en una encrucijada. El amor por su tierra y su profesionalismo se enfrentan. “Me puse contento cuando San Martín le ganó a Boca y Ojalá que siga en primera. Pero estamos necesitados de puntos y voy a defender mi camiseta”, asegura.
Su entrenador, Pepe Romero, cuenta que dentro del vestuario sus compañeros hacen broma con respecto a la situación que le tocará vivir está tarde. “Siempre en chiste, lo amenazan con hacerlo a un lado si no pone todo de sí. Son cosas del grupo, una muestra de lo tranquilos que están todos”, explica el dt.
Aún así, el llamado “Ángel del gol” hará caso sólo al pedido de una parte de su familia, la de Desamparados, que le pide un tanto al menos. “Lástima que no puedo dejar a todos contentos, porque la parte que es de San Martín pide que me lesione”, culmina entre risas.