Los goles de Racing a San Martín provocaron la ira de los hinchas del Verdinegro que se subieron al alambrado y provocaron desmanes en la popular norte, en un partido en el que se hizo un minuto de silencio por la "violencia en el fútbol".
Sin dudas, los hinchas le dieron la espalda al minuto de silencio y mostraron la peor cara del fútbol, la de la violencia y poca tolerancia.
En el ST y después del segundo gol de la Academia, más de diez personas se treparon a los alambrados y por ello el árbitro, Carlos Maglio, decidió parar el partido.
Emmanuel Mas, jugador del Verdinegro, convenció a los hinchas de bajarse y después de siete minutos, se reanudó el partido.
Sin embargo, nada alcanzó ya que a los 44 minutos los hinchas ya estaban desatados y pese a reforzar con seguridad parte del sector de la tribuna norte, Maglio decidió suspender el partido.