Hay dos números que Ramón Díaz quiere esquivar en la última fecha del Inicial. Son dos estadísticas negativas para este River que se despidió muy rápido de la pelea. Son apenas dos datos que pretende modificar para maquillar un campeonato en el que nunca pudo ser protagonista.
Es que el equipo necesita ganar para que este torneo no sea el peor del caudillo riojano, como él mismo se describió, en su historia en el banco de Núñez. Sólo si le gana a Quilmes gambeteará ese registro. Pero eso sólo no le alcanzará para sortear estadísticas negativas: precisará gritar cinco tantos en el sur para no quedar como el equipo millonario con menos goles en torneos cortos.
El bajo porcentaje de goles parece imposible de quebrar, sobre todo para un equipo que en este torneo cosecha un promedio de apenas 0,61 promedio por partido (11 en 18). Y eso que Díaz hizo desfilar por el ataque a Teófilo Gutierrez, Giovanni Simeone, Federico Andrada, Sebastián Driussi (hoy disputará su segundo partido en Primera), Juan Kaprof y Rodrigo Mora, que ayer faltó a la práctica y así su salida del club parece inminente. Pese al flojo torneo también hay un número positivo para el Pelado: podría ser el equipo con menos goles en contra.