sin resultados, los problemas crecen

Arde Avellaneda

Tanto Independiente como Racing viven momentos difíciles en lo futbolístico, no levantan cabeza y los reclamos de sus hinchas cada vez se multiplican y se agravan. Al parecer, Troya se mudó al sur de la city porteña.
martes, 28 de febrero de 2012 · 12:33

Por Luz Ochoa

Dos glorias del fútbol argentino, como lo son Independiente y Racing, atraviesan situaciones complicadas en cuanto a lo futbolístico. Por un lado, El Rojo perdió los tres partidos que jugó desde que comenzó el Clausura. Por otro, la Academia no consiguió ganar ningún encuentro de este torneo y sumó un empate y dos derrotas. Por ello, sus hinchas arden de reclamos y apuntan contra todos, jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes.

Ayer, en casa roja, un grupo de simpatizantes descontrolados increpó a los jugadores mientras realizaban su entrenamiento. "Dejen de robar"; "Devuelvan la plata"; "Pongan huevos" fue el clamor eufórico de los hinchas. Frases calientes que hicieron responder al capitán Gabriel Milito, al delantero Facundo Parra y al volante Hernán Fredes, quienes se acercaron e intentaron dialogar con la parcialidad descontenta. 

El domingo, el Cilindro se transformó en una caldera, luego de que el local cayera con Banfield por 2 a 1. Así, los futbolistas blanquicelestes se marcharon al vestuario con insultos y su entrenador, Alfio 'Coco' Basile, se enfrentó cara a cara con un conjunto de hinchas que lo reprochaba, a la salida del club.
 
Tan sólo los separan cuatro cuadras, pero, al parecer, los problemas no distinguen colores y se instalan en toda Avellaneda. Sin embargo, las dificultades futbolísticas se presentan en todos los planteles, los técnicos sin resultados desfilan uno tras otro por los clubes argentinos, las hinchadas piden y los dirigentes no encuentran las soluciones. En fin, el cuento de nunca acabar.

Lo cierto es que los conjuntos de Basile y de Ramón Díaz no levantan cabeza y las pretensiones de los fanáticos no son saciadas. Los jugadores no miran para otro lado, se hacen cargo de la situación y admiten los conflictos y el nerviosismo. A pesar de ello, se muestran optimistas y con fe de que la situación cambiará. "Vamos a levantar y a hacer un buen torneo", manifestó Sebastián Saja. Para la tribuna racinguista, toda una profecía. 

"Nos jugamos todo. No tenemos más margen de error", expresó Díaz con respecto su próximo partido frente a Argentinos. Es evidente que los próximos enfrentamientos de las instituciones de Avellaneda serán cruciales. De ellos dependerá, probablemente, la continuidad de los entrenadores y la felicidad de sus hinchas. La pregunta es, ¿estamos frente a la resurrección o a la debacle total? Tiempo sabio dirá.

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