Luego de la derrota por goleada ante Argentina, Chile le ganó a Perú en su cancha por 4 a 2 con un gol tempranero de Waldo Ponce y otro a los 17 de Eduardo Vargas. El tercero fue obra del ex Boca, Gary Medel a los 2´del complemento, y a los 18 Humberto Suazo metió el cuarto. Los goles del descuento los hicieron Claudio Pizarro a los 4 del complemento y Jefferson Farfán a los 14. Este resultado le permite a Borghi respirar luego de los rumores de despido por los malos resultados conseguidos en su periodo al frente de la Roja.
Sin embargo, el equipo de Borghi volvió a pegar de entrada en el segundo tiempo. Un tremendo zapatazo de Medel puso el 3-0 y, parecía, liquidaba el partido. Pero Chile tiene dos caras. Y empezó a mostrar la peor: Pizarro descontó al toque con una linda jugada, Perú siguió atacando y Farfán, que metió el 2-3, silenció el Monumental, silenció a Santiago y a toda la tierra trasandina. Las letras catástrofes empezaban a asomar en los diarios chilenos. Pero Fernández, el arquero peruano, le solucionó las cosas a Borghi. El uno cometió un tonto penal frente a Valdivia, Suazo convirtió y, con el 4-2, la tranquilidad volvió a Chile.
Fue victoria, pero estuvo cerca de ser empate. Chile mostró todo lo que tiene: un ataque rápido, fuerte y con individualidades importantes; una defensa enclenque, nerviosa e insegura, con un arquero que falló feo en el segundo gol peruano. Perú, en la misma sintonía, sufrió atrás y también con los palos: cuatro tiros de sus delanteros se estrellaron en los postes. Chile y Borghi, por ahora, zafaron. Pero tendrán que practicar su mejor cara.