La maratón Santa Bárbara, realizada en la mina Gualcamayo,
tuvo su participante de lujo: Rodolfo Casanova, quien con 70 años sigue
corriendo después de haber logrados los máximos títulos nacionales y
provinciales. "Creo que soy el mayor de
todos acá”, bromeó.
No fue de los primeros, pero llegó a la meta como cualquier
pibe de 20, tal vez más cansado pero no menos feliz. "Esto no me lo quita
nadie, las carreras no las dejo nunca más, hasta que me muera”, aseguró.
Viene de ganar la maratón de Chilecito donde salió primero
en la categoría Veteranos Varones E. Pero de sus años de competidor joven
guarda los recortes de los diarios que lo muestran como ganador nato.
"Estuve muchos años sin poder correr por problemas de
columna, pensé que no iba a poder correr nunca más, pero hace 5 años empecé de
nuevo porque me di cuenta que podía seguir, podía correr de nuevo y acá estoy. Empecé
a los 26 años hasta los 39 lo hice en forma competitiva. Gané por 14 años el título
de campeón sanjuanino y también fui campeón argentino en el ’85 que fue el
último año que corrí”, contó.
Los miembros del equipo Diego Elizondo, al que pertenece Casanova,
lo cuidan como a una reliquia y lo
escuchan como a un prócer.
Sentado en el piso, Rodolfo dijo que seguir corriendo
maratones "es un regalo de Dios, es volver a empezar después de tantos años es
un milagro. Ya no pienso parar hasta que me muera”.