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A simple vista se nota mucha menos agua que otros años en el dique Cuesta del Viento, en Rodeo, el lugar erigido como la meca de los windsurfistas del país por sus vientos poderosos. Según la cifras de Hidráulica es el dique que mantiene mejor performance ante la sequía que ya sumó 4 años: Cuesta del Viento tiene 5 metros menos de agua que su cota ideal, está en los 1.523 metros cuando la máxima es de 1.528. Ullum tiene 14 metros menos y Caracoles tiene 75 metros menos.
Jorge Millón, titular de Hidráulica, señaló que desde el 2009 la falta de nevadas en la cordillera fue la responsable; “la nieve no se acumula, si nieva en la cordillera, baja agua, si no nieva, no tenemos agua”, dijo. Y destacó que Cuesta del Viento mantiene todas sus actividades recreativas y deportivas.
El fin de semana, los turistas disfrutaban igual del agua, descansando en las reposeras y tomando mate, mientras los chicos jugaban en la orilla. Era el paraíso.
La baja de la cota y el futuro del agua, preocupa a algunos concesionarios de paradores del perilago y a otros no tanto; pero todos coinciden en que la cantidad de turismo no ha mermado y que las actividades se pueden realizar normalmente. Sin embargo, el jefe de Náutica, Raúl Quiroga, a cargo de la seguridad de Cuesta del Viento, estimó una merma del 60 % en las actividades que se realizan normalmente en el lago.
“El año pasado y el anteaño, uno entraba al dique y veías 60 tablas navegando, hoy si hay 10 son muchas. Es de terror, el agua disminuyó y la gente que practica la disciplina no llega porque no se asegura la actividad deportiva”, dijo Quiroga.
Los operadores y windsurfistas no opinaron igual. Franco Lamanuzzi, de Puerto de Palos, reconoció que con menos agua hay que tener un poco más de cuidado en la práctica del deporte de tabla y vela, pero se puede realizar igual. Lo mismo dijo Jorge “Hormiga” Marc, del parador El Hormiga, y Marcos, de Lamaral.
“Para el windsurf la baja de la cota no perjudica, aunque sí es más la caminata hasta el agua. La gente que viene encuentra la laguna más pequeña, pasa que en el ‘99 el lago no tenía fin. En el 2001 llegó a su cota máxima junto con la cantidad de gente que llegaba y luego bajó. Hace 5 años empezó a subir nuevamente la llegada de turistas y aún no llegamos al pico, pero va creciendo de vuelta”, dijo el Hormiga.
Marcos, de Lamaral, aseguró que el nivel del agua no impide realizar windsurf y que la cantidad de turistas que llega a este parador esta temporada está en un buen nivel, similar al año anterior. Tuvieron más movimiento en diciembre, pero enero siempre fue un mes de baja.
Lamanuzzi dijo sobre la merma de agua y la práctica del windsurf: “A ojo, si tengo que bajar un equipo tengo que caminar 200 metros, mientras que antes caminaba 20 metros. En el agua también se nota porque hay muchas algas y como donde está este cauce antes había fincas y poblaciones, hay restos de árboles y podés romper la tabla, te podés golpear, se dificulta mucho. Hay que estar más atento, no podés hacer virajes cerca de la costa porque no podés ver debajo del agua; pero sí se puede practicar cualquier deporte”.
El propietario de Puerto de Palos señaló que el agua comenzó a bajar en el 2007 y nunca más se recuperó. Pero que más allá de las dificultades que esto pueda generar para el turismo y el deporte en el lago, lo “más jodido” es la falta de agua general que hay en Rodeo.
Controles
El equipo de Náutica, dependiente de la Subsecretaría de Deportes de la Provincia, cuenta con 25 personas realizando controles y 14 guardavidas en los diques. Quiroga dijo que las únicas instituciones habilitadas para la práctica de deportes son el Club Náutico Ullum y el Club de Vela y Remo, además de los concesionarios de paradores que gestionan un permiso especial. En el lago, además del windsurf, se practica remo, canoa, kayak, vela y kitesurf. El equipo de control recorre todo el lago, pero ponen énfasis en el sector del paredón, donde siempre se mantiene un nivel de agua alto porque ahí se distribuye; mucha gente busca ese sitio para bañarse pero no está permitido porque es el más peligroso.
Textuales
“El lago es gigante y gracias a Dios no necesitamos tanto espacio, pero sí a nivel turístico hay más preocupación de ellos porque lo ven cada vez más chico, las instalaciones están más lejos del agua, pero igual es disfrutable”, Hormiga Marc.
“La temporada es excelente, la mejor de mi vida, porque estoy vivo, los hijos están sanos, porque estamos en este lugar que es un paraíso. Económicamente es una circunstancia, si viene bien, mejor, pero si no viene bien, no pasa nada, porque hay cosas mucho más importantes”, Franco Lamanuzzi.
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