Cuando faltaban 24 horas para sentarlos en el banquillo de los acusados en un juicio oral y público, aparecieron Carlos Reinoso, ex presidente del Concejo Deliberante y ex juez penal, Oscar Ruz y José Orlando Páez y le llamaron a la fiscal Alicia Esquivel para firmar un acuerdo reconociendo su culpabilidad a cambio de ser condenados con 2 años de prisión en suspenso y la inhabilitación de por vida a ocupar cargos públicos electivos.
Eso mismo les había ofrecido la fiscal Esquivel hace tres semanas. Pero los abogados Ricardo Moine, Leonardo Arancibia y Javier Cámpora presentaron un sinnúmero de trabas legales para dilatar el proceso, ya que en 7 meses el escándalo prescribía.
Después de que el tribunal de la Sala III los reprendiera ácidamente –llegó a tratar a uno de ellos de bipolar, porque primero pidió una cosa y después exactamente lo contrario-, los ex ediles sospechados desde el 2001 hicieron marcha atrás y aceptaron el juicio abreviado.
En los próximos 5 días hábiles –el próximo jueves- el tribunal integrado por Eugenio Barbera, Alfredo Conte Grand y Leopoldo Zavalla resolverán formalmente si aceptan el acuerdo hecho entre los imputados y la fiscal Esquivel o si absuelven a alguno de los tres imputados. Pero generalmente los jueces respetan las penas acordadas.
Cabe recordar que son 8 los ex concejales involucrados. Cuatro de ellos siempre estuvieron de acuerdo con el juicio abreviado: a 3 ya le resolvieron la situación; falta que uno venga de España a firmar el acuerdo, Cristóbal Luizzi; ahora se sumaron otros 3 más y sólo resta ser juzgada Juana Guerrero, quien prefirió ir a juicio oral y público, el cual comienza mañana.





