Las intensas lluvias que comenzaron en la tarde-noche del viernes 5 de diciembre y se prolongaron hasta la madrugada de este sábado generaron preocupación en distintos sectores de la provincia. Sin embargo, según informó el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, hasta la 1 de la mañana no se registraron personas evacuadas ni se recibieron solicitudes de asistencia.
Los relevamientos realizados por los equipos técnicos señalan la presencia de anegamientos y copiosas bajadas de creciente en puntos específicos de Calingasta, Jáchal e Iglesia, aunque sin llegar a situaciones que demandaran intervenciones urgentes.
La subsecretaria de Promoción Social, Gabriela Rodrigo, explicó que la ausencia de emergencias graves se debió a la intervención anticipada impulsada por el ministro Carlos Platero y el gobernador Marcelo Orrego. “Ante la activación del alerta naranja por inclemencias climáticas en todo el territorio provincial, tomaron la decisión de entregar asistencia en las zonas más vulnerables previo al temporal, para que las familias pudiesen arreglar y acondicionar los techos de sus viviendas”, indicó.
A pesar del panorama controlado, las autoridades mantienen el alerta activo. Los equipos de la Dirección de Emergencia y Políticas Alimentarias continúan en guardia durante todo el fin de semana, preparados para responder rápidamente ante cualquier eventualidad derivada del mal tiempo.