Proyecto colosal

¿Qué pasó con la obra del Penal de Ullum, tras el cambio de empresas?

El ministro de Obras, Julio Ortíz Andino, habló sobre el avance de los trabajos y hasta dio plazos para terminarlos.
lunes, 27 de septiembre de 2021 · 11:04

"Nunca paró, disminuyó un poco el ritmo pero no paró", dijo a Tiempo de San Juan el ministro de Obras local, Julio Ortíz Andino sobre la construcción del Penal de Ullum, tras el cambio de la mayoría de las empresas que estaban a cargo de los trabajos. A fines de agosto se conoció que, tras reclamos del Gobierno Provincial a la UTE que había ganado la licitación por demoras y pocos avances en el terreno ubicado sobre el camino de Matagusanos, se había decidido el cambio de algunas de las empresas, dejando a Cicon como cabeza. 

"Ya los autorizamos nosotros y están inscribiéndose en el registro de Industria y Comercio a la nueva UTE porque cambian los integrantes pero hay una empresa que era la líder en la integración", dijo Ortíz. Añadió que "siguen trabajando. están armando el obrador, trayendo materiales nuevos", y contó que en estos días "estamos recibiendo el anticipo que nos manda Nación que son 400 millones de pesos".

En el predio de Matagusanos ya se hacen movimientos de suelo.

Para Ortíz Andino, "está todo viento en popa", respecto del avance de obras del nuevo Penal de Ullum. Según la información del Ministerio, el avance es de 3.36% cuando el inicio de obra fue en enero de 2020. Las demoras en los trabajos generaron primero una queja pública del gobernador Sergio Uñac y una intimación desde el Ministerio este año y luego el cambio en la Unión Transitoria de Empresas (UTE). 

La nueva UTE está conformada por Mapal, Galvarini y Cicon, según confirmó oportunamente el funcionario. Esta última empresa es la que quedó en pie, ya que la UTE original estaba conformada por  Cicon, Daz, Chiconi y Sat, estas tres últimas saliendo ahora del juego. El monto del contrato asciende a 1.919 millones de pesos, financiados por arcas provinciales y nacionales en partes iguales.

Respecto de los nuevos plazos, el ministro dijo a Tiempo de San Juan que "la obra tiene como plazo original 48 meses y han pasado 12. nos quedan 3 años. Al tiempo perdido lo recuperamos en 3 años, es el acuerdo que tenemos con la UTE. El proyecto ha demorado pero es recuperable porque es una obra que tiene la posibilidad de tener muchos frentes de trabajo para terminarlo". Incluso, Ortíz Andino se animó a estimar fechas para terminarlo: "para el 2023 una parte, y de acá 3 años más para el total".

Cómo será el edificio

Este nuevo edificio estará compuesto por dos Unidades de Régimen Cerrado (URC1 y URC2) y dos Unidades de Régimen Semi-Abierto (URSA1 y URSA2). Dentro del terreno asignado, se implantarán, además, las áreas centralizadas y de apoyo. Todo distribuido en un Predio de 130 hectáreas (aproximadamente) en la localidad de Matagusanos, departamento de Ullum, a una distancia de 42 kilómetros de la ciudad Capital de San Juan.

En la selección del predio, se priorizó la ubicación estratégica dentro del territorio de la provincia atendiendo distintos parámetros, tales como el crecimiento de la trama urbana; aspectos socio -económicos; infraestructura vial y técnica; impacto ambiental, entre otros. El predio presenta buenas condiciones de accesibilidad, dado que se encuentra entre dos conectores urbanos importantes como son la Ruta 40 y la ruta provincial  54, en proyecto de ser pavimentada.

La primera etapa del complejo, contempla una superficie de 43.220 m2, conformado por una Unidad de Régimen Cerrado con capacidad de 326 plazas; una Unidad de Régimen Semi Abierto con capacidad de 284 plazas y el sector de Edificios de Apoyo, entre los que se destacan: edificios administrativos y alojamiento para el personal penitenciario; servicios generales; video vigilancia y telecomunicaciones; seguridad externa; Atención Primaria de la Salud; portería e infraestructura vial y técnica de uso penitenciario.

La configuración general y el diseño arquitectónico reflejan criterios penitenciarios actualizados. El concepto es una mayor apertura, sin poner en riesgo la seguridad de los Internos, del Personal y del Establecimiento, alejados de la antigua idea de cárceles totalmente cerradas, controladas con métodos represivos.

Todas las unidades están proyectadas con el propósito, de que funcional y técnicamente sean independientes, dotándose a cada una de ellas de un conjunto de edificios con funciones especiales, tales como: Educación; Biblioteca; Talleres de Laborterapia; Salones de Usos Múltiples; Cultos; Deportes; Recreación.

Cada unidad, se encuentra dotada de varios edificios de alojamiento para internos con diferentes capacidades, al efecto propiciar la separación en grupos homogéneos, como las normas nacionales e internacionales indican. La componente tecnológica en materia de seguridad es de vanguardia, basada en la implementación de distintos sistemas integrales.

 

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