Este lunes, el Gobierno nacional acordó con la Iglesia Católica la apertura de las iglesias de todo el país para la asistencia espiritual a los fieles y los rezos individuales aunque se dejó en claro que por las medidas preventivas contra el COVID-19 seguirán prohibidas las celebraciones de misas o reuniones multitudinarias en los templos.
A raíz de esta medida, desde el Arzobispado de San Juan informaron que ya trabajan con el Gobierno en un protocolo local para que los templos religiosos vuelvan a recibir a sus fieles, siempre bajo estrictas medidas sanitarias.
En cuanto al acuerdo de Nación con la Conferencia Episcopal Argentina, se acordó que las Iglesias podrán abrir sus puertas para la asistencia espiritual a los fieles y los rezos individuales, y estas serían las primeras prácticas de fe que podrían permitirse en las iglesias y templos de nuestro país.
Respecto a la celebración de la misa con participación de los fieles, la Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado en el que expresa que ello se dará “cuando llegue el momento adecuado para las mismas, se acordó ir trabajando en la elaboración de los protocolos litúrgicos y sanitarios correspondientes”.
Por otra parte, las autoridades comenzaron a desarrollar un trabajo conjunto para accionar los protocolos de salud que deberán implementarse una vez que se reanuden los servicios religiosos en toda la Argentina, priorizando la seguridad sanitaria de todos los asistentes.