Dicen que a atiende a los pacientes con la misma dulzura y carisma con los que obnubila al público cuando echa a rodar su voz acompañada de alguna melodía.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEDicen que a atiende a los pacientes con la misma dulzura y carisma con los que obnubila al público cuando echa a rodar su voz acompañada de alguna melodía.
Su nombre es Adrián Cuevas y a sus 44 años se siente pleno rodeado de sus grandes amores: su familia, la enfermería y la música.
“Con la música empecé allá por el año 95 con un conjunto que se llamaba Los Colorados del Monte. Éramos cuatro amigos que hacíamos un folklore muy tradicional, estilo Chalchaleros y Tucu Tucu. Esos eran nuestros referentes y empilchábamos con ropa gaucha. Estuve con ellos hasta el 2005 y a partir del 2007 decidí seguir el camino como solista”, comenzó relatando Adrián, quien en cuanto tiene un hueco se resetea empuñando una caña de pescar.
La música es un estilo de vida. Es una forma de ver las cosas. En mi vida hay música en todos los momentos, todo lo relaciono con ella. Es todo, la amo
Entre tonos y armonías fue llenando de buena onda su forma de ser. Esa que, barajada con su vocación de servicio, lo empujó a abrazarse a la profesión de enfermero cuando el siglo XX empezaba a gatear.

“Hace 20 años que soy enfermero. Surgió como una vocación y la verdad que me siento muy bien ayudando a la gente. Recuerdo que en ese momento había mucha demanda –no tanta como ahora- y también tenía una salida laboral inmediata. Eso también me ayudó a decidirme. Es una profesión muy humanitaria que se complementa muy bien con la música”.
Para dejarse conocer un poco más su vertiente musical, Adrián expuso que su “objetivo siempre ha sido que la gente se sienta identificada con lo que compongo, con lo que canto. Le he escrito a mi hija, le he escrito a mi abuelo inmigrante y siempre estoy tratando de reflejar diferentes historias. Y que haya gente que llegue a sentirse identificada, es lo más importante”.
La música me inspira paz, me inspira moverme en un lugar seguro. Con la música puedo llegar a muchísimos lugares que no podría de otra manera
En cuanto a lo más lindo que ha ido cosechando en estos cinco lustros de escenarios y actuaciones por distintas latitudes, el enfermero del Vacunatorio Central de San Juan se volcó –cómo no- hacia el lado de los afectos: “La amistad es lo que más destacado de mi camino recorrido con la música. Tanto dentro como fuera de la provincia he encontrado muchísimos amigos entrañables. Eso es lo más importante y lo que nos vamos llevando”.

Sin desprenderse nunca de su humildad, este santaluceño dio un pantallazo de por dónde pasa su presente artístico, dejando también una pincelada de futuro.
“Estoy grabando ‘Loco’, que es la última canción que he compuesto y que seguramente saldrá en unas semanas por las diferentes plataformas. Y, además, estoy grabando tres videos de canciones que he compuesto, para los que me pareció oportuno invitar a artistas sanjuaninos, amigos de la música, como son Oscar Reinoso, Diego Villegas y Julián Díaz”, dijo Cuevas.
La música y la enfermería tienen un punto muy común: la gente. El poder llegar, transmitir e interactuar con la gente es lo más bonito que encuentro en ambas
Y para el final dejó una suerte de balance de lo que ha sido para él –y en paralelo para todo el mundo- este 2020: “Ha sido muy raro por donde se lo quiera mirar. Desde el lado de la música, no hemos podido prácticamente disfrutar de ese contacto con la gente, que es tan vital para nosotros. Este tiempo que hemos estado sin cantar lo hemos extrañado mucho. El hecho de cantar y que nadie te aplauda ha sido muy difícil. Además, como fuente de ingreso también se ha notado muchísimo”.
“Y, por el lado de la salud, ha sido muy atípico. Hemos tenido que profundizar muchos cuidados, que creo que son hábitos que ya han pasado a formar parte de nuestro trabajo para siempre. Nos cambió por completo”, concluyó con esa calidez humana que lo pinta de cuerpo entero.
