La Dehesa, el rincón ullunero de increíbles paisajes que guarda un tesoro inca

A pocos kilómetros de la Ciudad de San Juan se esconde un lugar poco conocido pero cargado de historia. Vertientes, cascadas, montañas, refugios, un horno calero y un tambo inca, entre otras cosas. Entrá y descubrí. Fotos y videos.
sábado, 21 de noviembre de 2020 · 10:33

Aproximadamente a 50 kilómetros de la Ciudad de San Juan, un paisaje de montañas enamora a los visitantes que se animan a llegar hasta allí. Se trata de La Dehesa, un lugar poco conocido por la mayoría de los sanjuaninos pero que está cargado de historia. En esa zona se pueden apreciar formaciones geológicas impactantes que combinan con la mano humana que construyó refugios, caminos de tierra, un horno calero y hasta un tambo inca que fue descubierto en la década del 1960.

Para recorrer toda la zona de La Dehesa es necesario contar con una camioneta 4x4, aunque también hay motociclistas que frecuentan la zona. Además, estos paisajes son muy conocidos por geólogos y estudiantes de esa carrera que alguna vez realizaron distintas prácticas para estudiar el lugar. También uno puede encontrarse con puesteros a caballo que transitan por la zona.

Mapa: gentileza de Arq. Romina Naranjo

Saliendo de la Capital, uno tiene que dirigirse como quien va a la Villa Ibañez, Ullum, por Ruta Provincial 60. Antes de llegar a la villa cabecera, hay que doblar a la derecha por la Ruta Provincial 54, que es de tierra. A los XX kilómetros, cuando uno llega a los paneles solares, hay que doblar a la izquierda por otro camino de tierra. Allí uno se encuentra con máquinas que están trabajando en el lugar. Al rato, la ruta se bifurca: hacia la derecha se va al Tambolar (camino en construcción), mientras que si uno agarra para la izquierda va para La Dehesa.

Mirá la primera parte del video "Descubriendo La Dehesa":

La geología de La Dehesa:

Lo primero que se encuentra son lomadas de color marrón clarito. Según el geólogo Elías Quiroga, quien realizó varias visitas a la zona, estas rocas son "antiguos depósitos de origen volcánico". En palabras del profesional: "Los volcanes que existieron hace 20 millones de años en la provincia, expulsaron cenizas y flujos piroclásticos que se depositaron en los valles. Posteriormente, estos materiales se consolidaron formando estas rocas, que por tectónica de placas, hoy se observan como relieve positivo. Las últimas pinceladas que terminan por labrar el paisaje, lo aportan los ríos de deshielo de la cordillera, formando esta quebrada"

Además Quiroga agregó: "Estas rocas, probablemente sean contemporáneas con las que forman el actual Cerro Blanco de Zonda o Cerro La Sal que se observa en el mirador del dique Punta Negra. Son el testimonio de los últimos volcanes activos de la provincia".

La Sierra de la Dehesa presenta una elevación máxima de 2.983 metros. Además, en esa zona hay una vertiente, que es la que genera que por ahí todo se ponga verde. Nace en todos lados, es el agua de deshielo de la Cordillera que se infiltra por debajo de la Precordillera y sale por estos lugares. Siguiendo por el camino, uno se encuentra con la Virgen de la Dehesa, una pequeña gruta en la montaña.

 

Un horno calero en un sector de poca caliza:

Siguiendo por la ruta se llega hasta un valle donde uno se encuentra con un refugio y a los 100 metros con un horno calero que se usó hace muchos años. Algo que llama la atención de los geólogos es que por la zona no hay mucha caliza, por lo que se estima que los mineros de antaño transportaban el mineral en mula.

Más arriba hay una pequeña mina de carbón a la que se llega en lomo de mula. La misma data desde principios de siglo XX y es de difícil acceso.

La vertiente, una quebrada y la cascada:

Más adelante en el camino uno llega a una quebrada impactante, donde entre medio fluye una vertiente que decanta en una cascada. Ese lugar es realmente ideal para hacer un asado o simplemente descansar contemplando el paisaje.

Siguiendo por la vertiente, uno puede ir observando las maravillas naturales del lugar hasta llegar a una cascada. Allí, pueden verse flores y plantas de distintos colores que nacen sobre el lecho y también aves que descienden para beber.

Mirá la segunda parte del video "Descubriendo La Dehesa":

El tambo que confirmó al Camino del Inca en San Juan:

Esta zona, que deslumbra por su impronta, también alberga historia pre hispánica. Fue en el año 1969 cuando cuatro exploradores que sospechaban de que la alfarería huarpe estaba relacionada con la incaica realizaron un hallazgo que permitió completar el rompecabezas. Los investigadores del Museo Arqueológico de la Universidad Provincial Sarmiento y gente del Club Andino Mercedario descubrieron un tambo que les permitió atar todos los cabos sueltos.

Mariano Gambier, Antonio Beorchia Nigris, Silvio Meglioli y Roberto Giordano participaron del descubrimiento. Los tambos incas eran edificaciones que se encontraban a una cierta cantidad de kilómetros entre sí que albergaban a los chasquis (emisarios) que transitaban los caminos. Además de servir de refugio, se cree que funcionaban como centro de acopio de alimentos para abastecer a las aldeas cercanas en épocas de desastres naturales o escasez. 

Además, en la zona pueden encontrarse en el suelo distintos fragmentos de cerámica inca, lo que ayuda a la confirmación de que efectivamente se trató de la presencia de habitantes del imperio.

Mirá la tercera parte del video "Descubriendo La Dehesa":

 

Galería de fotos

Comentarios

Otras Noticias