Adiós a un grande

Inéditas anécdotas para recordar al gran profe de historia sanjuanino

Políticos y colegas contaron algunos momentos vividos junto a Edgardo Mendoza. Todos destacaron su voluntad, su gran conocimiento, su bigote indomable y su sonrisa inquebrantable.
sábado, 24 de agosto de 2019 · 18:29

Marcelo Lima, vicegobernador 

"Con Edgardo compartimos mucho, me acompañó como asesor en la Municipalidad de la Ciudad de San Juan y en la Cámara de Diputados, el último trabajo que abordó fue determinar con precisión la zona fundacional. Su gran pasión era el Cruce de Los Andes, tema sobre el que no sólo escribió un libro sino que daba charlas y participó activamente en los cruces que se organizaron. En uno de los cruces, Edgardo llevó las copias de las cartas que San Martín le enviaba a los hombres del Ejército, compuesto por 5.000 soldados. En la vanguardia iba Soler, en el medio O'Higgins y en la retaguardia San Martín, había siete días entre la vanguardia y la retaguardia. No tenía experiencia en el ascenso y descenso de Los Andes, ni para andar a caballo pero tenía una voluntad formidable. Una vez subió a una mula con la que no congeniaba, se cayó varias veces pero siempre se levantaba. Cada vez que la mula lo tiraba decía: -"Es una forma muy particular de bajarse". Dormía en cualquier lado, comía cualquier cosa, siempre convencido de la necesidad de transmitir lo que significó la gesta sanmartiniana". 

Michel Zeghaib- filosofo 

"A Edgardo lo conocí en el 2013 gracias a Miriam Chacón que me hizo el contacto con él, ella es su esposa y compañera mía de trabajo en el Instituto donde damos clases. Estaba realizando la tesis para la maestría en historia que hice y le pedí a Miriam que me contactara con él para hablar del tema de mi tesis. Un día fui a la oficina de él, un café al que siempre iba en las mañanas. Me acuerdo de detalles muy puntuales, él se sentaba siempre en la misma mesa, enfrente de la puerta en la entrada. Cuando llegué a verlo estaba leyendo un libro de Paul Johnson sobre la historia del cristianismo, lo traigo a colación porque uno de los tantos recuerdos que tengo de Edgardo es su enorme fe y su gran esperanza, dos cualidades que lo hacían profundamente cristiano. Empezamos a conversar sobre la tesis, tuvimos varios encuentros, era un hombre feliz, detrás de esos mostachos que tenía siempre había una sonrisa amable y agradable de bienvenida. Entre conversaciones surgió la idea de hacer un programa de radio, así pensamos a pensarlo y en un momento nos encontramos haciendo un programa durante un año entero en radio Colón que se llamó "Recordando", en el que él hacía historia y yo filosofía. Fue una experiencia increíble, guardo las cortinas, disfrutamos un montón con ese programa de radio. Después de esa experiencia, seguimos encontrándonos cada vez menos porque podía moverse menos pero la experiencia fue de un hombre optimista y capaz de enfrentar lo que se le viniera encima".

Eduardo Carelli, historiador

"Eramos muy cercanos con Edgardo, cuando era su alumno era común que él se fuera a tomar un café y me buscaba para que lo acompañara y tomáramos un café juntos y hablábamos de todos los temas de historia, de historia de San Juan, de proyectos en común, de política. Recuerdo la voluntad para crear escenarios amigables para todos, en donde hubiera diálogo, donde disminuyera la confrontación, eso lo desarrollaba en sus relaciones sociales y laborales. Él fue director del departamento de Historia e hizo mucho por pacificar en donde las personalidades y los egos eran bastante altos. Después cuando empecé a ser su colega recuerdo que en mis primeras experiencias laborales trabajé junto a él, rápidamente nos convertimos en colegas en la facultad, siempre con un trato amoroso y afable tratando de acercar una voz de paz. Lo acompañé en muchas de sus aventuras, cuando fue precandidato a intendente de la Capital y cuando fue candidato a decano y decano de Filosofía, lamentablemente por poco tiempo. Hicimos varios trabajos juntos, asesoramos a muchas personas que venían de afuera, siempre embarcados en proyectos sanmartinianos y cruzamos la Cordillera juntos en el 2006. Me puso un apodo, el de "Príncipe", supongo que era por el porte antiguo, me duró un tiempo bastante largo. Fue uno de los que me bautizó y me puso un apodo en la vida. Y como forma de agradecimiento por todo lo que hizo, como director de la editorial de la UNSJ edité y publicamos su primer libro "Francia y el Río de La Plata". 

Daniel Tejada, periodista

"Con Edgardo Mendoza compartimos el micrófono varias veces, lo hicimos en Radio Colón en el ciclo Misión Imposible, los sábados por la mañana nos encontrábamos. Tengo el mejor recuerdo de su trato personal, lo que el transmitía delante del micrófono era lo mismo que por detrás. Una persona cálida, de una absoluta cordialidad. La anécdota que más recuerdo es cuando estábamos en Canal 13, en el ciclo '13 de Miércoles'. Era el miércoles 16 de septiembre de 2015, estabamos haciendo una entrevista donde él era el entrevistado y, justo cuando estábamos empezando la grabación de la entrevista, empezó el terremoto en Coquimbo, en Chile, y recuerdo que estuvimos los dos sentados un rato y, como veíamos que el sismo no paraba, 
entonces le dije Edgardo: 'Nos vamos a tener que levantar y movernos porque esto, evidentemente, va para largo'. Así que lo ayudé y él a su ritmo se puso de pie, caminó hasta la vereda y esperamos que pasara el terremoto. Fue una experiencia atípica pero que también lo pinta de cuerpo entero: aún, en medio del sismo, lo que menos hizo fue asustarse, estaba bastante impedido de moverse físicamente con rapidez y todo lo asumió con una simpatía, con un optimismo que creo que fue lo que siempre lo caracterizó".  

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