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Un paseo por el INPRES, el verdadero guardián sanjuanino

El instituto a cargo de monitorear los sismos puede ser de órbita nacional, pero su ADN es sanjuanino. Te invitamos a conocer un poco más sobre el lugar donde día a día, nos cuidan a todos.

Por Redacción Tiempo de San Juan

En el año 1972, 28 años después del terremoto de 1944, el Poder Ejecutivo Nacional consideró que la reconstrucción de San Juan había terminado y era tiempo de repensar en el Consejo Nacional de Construcciones Antisísmicas y de Reconstrucción de San Juan. Así nació la institución nacional más sanjuanina de todas, el INPRES (Instituto Nacional de Prevención Sísmica). Para el cumpleaños de nuestra provincia, decidimos homenajear y mostrarte esta entidad. 

La génesis del instituto que los sanjuaninos escuchamos nombrar bastante seguido, fue la calma después de la peor tragedia natural del país, cuando murieron cerca de 10.000 sanjuaninos. Pero la principal razón de la existencia del INPRES es que la provincia y toda la Argentina esté preparada para el próximo terremoto, que no se sabe cuándo llegará, pero sí que llegará. 

Por eso podemos decir que la institución es el guardián de los que vivimos en zona sísmica, el único que está siempre alerta al 100% y recordándonos qué hacer durante el antes, el durante y el después. Mientras los ciudadanos de a pie tenemos protocolos específicos para esta trilogía de momentos claves, en el INPRES se vive de una forma muy diferente. 

Qué hace el INPRES antes de un sismo 

Sin poder saber cuándo temblará, una de las claves para sobrevivir a un terremoto es estar preparados y en lugares seguros. El mayor trabajo del Instituto se centra en este momento, ya que las normas que todos siguen en San Juan y otras zonas sísmicas provienen de los técnicos y científicos del INPRES. 

Imagen de la Red Nacional de Acelerógrafos.

En las oficinas ubicadas en calle Libertador y Roger Balet y otras dependencias, trabajan 54 personas entre geólogos, geofísicos, ingenieros civiles, ingenieros electrónicos, informáticos y otros tipos de profesionales. El equipo de trabajo estudia las fallas en todo el país, analiza dónde están los riesgos y determina cuáles son zonas sísmicas. Continuamente descubren nuevos lugares donde puede haber movimientos sísmicos. 

Los modernos sensores del INPRES pueden medir hasta el más mínimo movimiento. Como demuestra el video a continuación, donde hicimos nuestro propio sismo. 

Otro de los trabajos que realizan es actualizar y mantener la red de sensores que hay en todo el país. Hay acelerógrafos en prácticamente todo el territorio nacional, aunque la mayoría están en San Juan y otras zonas tan sísmicas. Durante la calma, los técnicos están constantemente controlando que se encuentren en las mejores condiciones. Desde hace algunos años la tecnología ha avanzado para permitir un caudal enorme de información cada vez que hay un movimiento, y esto permite que las mediciones y estudios sean exactos. Con la precisión de cada movimiento los técnicos pueden recomendar mejores formas de prevención a los ciudadanos. 

Pero no todo lo que hace antes el INPRES tiene que ver con la corteza terrestre, ya que la información del instituto permite definir las normas de construcción seguras, que provocarán que las edificaciones sean seguras. En este sector, que ocupa una amplia nave del edificio ubicado en Desamparados, también se brinda un servicio crucial: los técnicos prueban materiales de obras privadas y públicas para confirmar que tengan la resistencia adecuada. 

Las acciones durante un sismo, ¿las que más conocemos?

Si algún sanjuanino distraído es consultado sobre qué hace el INPRES, bien podría contestar a las apuradas que son "los que miden los sismos". Al fin y al cabo, es cuando se nos mueve el piso cuando todos acudimos al instituto para saber los detalles del movimiento. 

El durante de los técnicos es bastante diferente al de cualquier persona: en lugar de pensar sólo en buscar refugio, en el INPRES los que están de guardia inmediatamente empiezan con el trabajo más urgente, o al menos si el sismo se los permite. Los primeros en actuar son los sensores y los programas informáticos que miden el movimiento y lo reflejan como un sismo medido de forma automática. 

Este momento se puede ver desde dos puntos de vista. El primero es el del ciudadano, que apenas siente el movimiento, o apenas este termina, entra a la página del www.inpres.gob.ar. En paralelo, la dirección, que tiene apenas algunas decenas de usuarios en un día común, para a recibe miles de visitas. Para poder recibir ese caudal, el instituto tiene un servicio de internet diferencial por el cual tienen un ancho de banda normal que pasa inmediatamente a uno casi ilimitado. Esto demora apenas unos segundos, pero es la "demora" que muchos perciben a la hora de ver la información. 

Los sistemas de determinación del INPRES son totalmente digitales, en tiempo real y miden movimientos mucho más pequeños que los que se podían observar hace algunos años. 

Al entrar a la página, el sistema automatizado ya tiene la información online, con al menos los primeros datos como son magnitud, epicentro y profundidad. Es el sismo azul del listado. Ahí termina el trabajo de los robots e ingresan los técnicos, en su mayoría sanjuaninos. Con la llegada de más datos terminan de recavar toda la información de un sismo y colocan los datos oficiales. Si fue percibido, en rojo, si no lo fue, en negro. 

Si hay algo que vale la pena aclarar, es que los rodillos, las cintas y el papel han quedado muy atrás en el tiempo. El trabajo de determinación y medición en el INPRES es totalmente digital. Las máquinas que muchos conocen, que marcaban analógicamente los movimientos con líneas en un objeto físico son sólo parte del museo del instituto. Ahora el trabajo se realiza con computadoras modernas y softwares muy poderosos. 

Los rodillos y el papel pasaron a la historia, ahora son parte del museo, que se puede visitar para aprender más del INPRES. 

El después invisible

Se puede decir que desde hace muchos años no hay en San Juan un sismo con resultados graves. Según la misma página del INPRES, el último terremoto histórico con epicentro en la provincia fue en 1993, cuando hubo daños leves en Barreal y el anterior de importancia mayúscula fue el de 1977. Por eso tal vez es difícil ver cuál es el accionar post sismo del INPRES: hemos tenido suerte. 

Al igual que su predecesor, el instituto actúa ayudando a reconstruir si es necesario. Los técnicos conocen cuáles son las áreas vulnerables de la provincia y una vez que tienen la información técnica de un movimiento comienzan a trabajar con Bomberos, Defensa Civil, la Policía y otros organismos estatales para decirles a qué lugares tienen que ayudar primero. Si alguna vez vuelve a ocurrir un terremoto grave, los trabajadores del INPRES serán los primeros en ponerse manos a la obra para salvar vidas, junto con las fuerzas de seguridad. Incluso en la actualidad, cuando los movimientos son moderados, las alarmas se activan después de los temblores,. Los técnicos indican dónde llevar la ayuda y la prevención y cuáles son los lugares dónde podría haber afectados.


 

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