Después del revuelo que se armó con la clausura de una de las parrilladas más conocidas de la provincia, el Rancho de Pelufo, pues denunciaron que en la cocina del lugar había cucarachas, la dueña del local comercial Belén Barboza aseguró que el cierre temporario fue producto de un requisito incumplido.
"Sí es cierto que lo clausuraron pero desmentimos que haya sido por una plaga de cualquier tipo. Tenemos la habilitación de Salud Pública, que nos dieron el 25 de enero que dura un año y además contamos con una bromatóloga que trabaja con nosotros todos los fines de semana, que nos tiene cortitos con el cuidado en el tratamiento de los alimentos", manifestó.
Específicamente sobre las irregularidades que encontraron en el local fue en una canaleta de desagüe, según explicó y agregó: "no tiene el desnivel correcto y entonces el agua queda estancada y, como ya nos lo habían pedido cambiar, le pusieron la faja".

Tal y como lo hicieron en un descargo público a través de las redes sociales, agregó: "somos muy detallistas y cuidadosos con ese tema porque sabemos que recibimos a mucha gente y es una locura que desde la dependencia de Gobierno digan eso cuando tenemos una habilitación".
Respecto a una posible plaga en el lugar, expresó: "recibimos la verdura en cajones, la bebida en cajones y es inevitable que venga algún bicho, pero eso no quiere decir que esté plagado, para nada".