Entre la decena de miles de promesantes que visitan esta Semana Santa el Santuario de la Difunta Correa, Tiempo de San Juan rescató tres historias signadas por la fe, el sacrificio y la devoción. Las tres historias tienen como hilo conductor el amor por la familia, aunque cada una con una característica particular. Pasá y conocelas.
El abuelo emocionado
Carmelo Cortez recorrió de espalda todo el ascenso hacia donde reposa la imagen de la Difunta Correa. Con su nieta Juanita encima suyo, este vecino del Barrio La Estación cumplió su promesa después de que la Difunta la hubiese salvado de una neumonia cuando aún no cumplía un añito de vida.

Un deseado embarazo
Rosa tenía ganas de quedar embarazada y después 10 años no lo lograba. Le hizo una promesa a la Difunta y ésta le cumplió. Por eso, este Viernes Santo, esta vecina de Santa Lucía subió las escaleras arrodillada con su hijo en brazos.

Mirá cómo lo cuenta Rosa:
Juan Antonio Cortez tiene dos hijos y uno en camino. Ninguno está enfermo y el embarazo marcha muy bien por su séptimo mes y, precisamente por el buen estado de salud de toda su familia, él ascendió arrodillado. Lleva años cumpliendo de esta manera a la Difunta, aunque en esta ocasión lo hizo con su segundo hijo en brazos.
Mirá el testimonio de Juan Antonio