Con la nueva tradición de las promociones de egresados de los colegios de San Juan que preocupa a algunos padres y docentes, denominada el "último primer día", desde la Dirección de Secundaria del Ministerio de Educación, la supervisora Norma Rodríguez aseguró estar en conocimiento del fenómeno y, sobre las responsabilidades, la funcionaria puso el ojo en la tarea de los padres de los alumnos que asisten a las fiestas descontroladas el día previo al comienzo de clases.
"Acá hay ver cuál es el rol de los principales educadores, ya que muchos de ellos saben que sus hijos no están descansando la noche anterior al inicio del ciclo lectivo", dijo.
Pese al "buen" accionar de los directivos en las escuelas donde hubo episodios del analizan estrategias para evitar el caos. "Los directivos actuaron de buena manera, apoyados en los profesionales de los gabinetes de sus respectivas instituciones", manifestó y añadió: "somos conscientes de lo que sucede, tratamos de contener a los protagonistas, aprendemos todos juntos".
Respecto a los factores que influyen este tipo de conductas, Rodríguez indicó que las clases sociales no resultan determinantes: "el fenómeno no distingue clases sociales, ya que como lo hemos observado el evento se dio tanto en escuelas privadas como en escuelas públicas".
Para el próximo año, la funcionaria expresó la necesidad de estar preparados ante una situación similar. "Es fundamental planificar estrategias que eviten este tipo de excesos por parte de los alumnos, ya sea con reuniones con los padres advirtiéndoles sobre las consecuencias, realizando una campaña de prevención con los chicos de 5to año", argumentó.