Están por remodelar el campanil de la Catedral, están reformando la zona donde estaba el Estadio Abierto en el Parque de Mayo, entre otras obras. Un ciclo de transformaciones de espacios de la ciudad con los que los sanjuaninos conviven a diario da el pie justo para conocer un poco más de sus mentores, grandes arquitectos que se destacaron en la reconstrucción de San Juan tras el terremoto de 1944. Una investigación de docentes de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNSJ, publicado en 2006 echa luz sobre el tema.
La línea de investigación “San Juan, sus arquitectos y la Modernidad”, al momento de la publicación había sido desarrollada durante 10 años en la FAUD, poniendo en valor las obras de arquitectura que conforman la nueva ciudad “moderna”. El estudio rescata del silencio y del anonimato obras locales trascendentes, con la intención de aprender de lo propio, intentando bosquejar lineamientos de lo que podría llamarse una arquitectura sanjuanina con identidad.
El camino de la pluralidad
En una primera etapa se realizó el estudio de la producción de los arquitectos Daniel Ramos Correas, Félix Pineda, Carlos Arias Sanz y Enévaro Rossi, que actuaron en el San Juan pre y pos terremoto de 1944, y cuyas obras forman hoy parte de la imagen de la ciudad.
Los caminos seguidos por ellos para asumir esta nueva arquitectura fueron plurales, encontrando una herramienta que les permitió conjugar al mismo tiempo la funcionalidad en la resolución espacial y la racionalidad constructiva. Adoptaron un vocabulario formal novedoso para generar una arquitectura que diera respuesta a los requerimientos de su espacio y su tiempo. La solución de cada obra era resuelta atendiendo a su implantación y sus propuestas consideraban la tecnología, las técnicas y los materiales más apropiados del lugar.
Signos de Estado fuerte
En la segunda etapa se encaró el estudio de la arquitectura institucional estatal localizada en el eje cívico, avenida Ignacio de la Roza, expresión paradigmática de la modernidad en San Juan.
El eje institucional rompió con la regularidad del trazado del casco histórico, generando una nueva dimensión de manzana, la que signó el carácter de la nueva ciudad. Esta propuesta espacial expresaba la intención de construir un espacio urbano que albergara las instituciones y creara una nueva imagen pública del Estado, intentando descentralizar a lo largo de la avenida las distintas funciones cívicas comerciales.
La normativa (prescripciones edilicias anexadas al Código de Edificación) que regiría la construcción de los edificios pretendió regular morfológicamente el diseño del conjunto, condicionando las formas y posteriormente a través del contralor de la construcción.
La monumentalidad de las obras localizadas en el Eje expresa el protagonismo de un Estado fuerte en la reconstrucción de San Juan. En muchas de estas obras se advierte la marginación del planteo académico, del cual sólo perduran las reglas de la simetría y la ostentación de la obra única. Estas características en los edificios del Estado se transmiten a bancos y otras instituciones privadas.

Estos son los mentores del paisaje sanjuanino:
-Daniel Ramos Correas (1924-1980), chileno y formado en Argentina, comenzò su actuación profesional en San Juan en 1940. Entre sus realizaciones locales destacan la Iglesia Catedral, el Cementerio Metropolitano, la Dirección de Turismo y puesta en valor de la casa Natal de Sarmiento, numerosas escuelas, viviendas y las Plazas Aberastain y Gral. Paz. En 1940 llegó a la provincia invitado por su amigo personal, el historiador Horacio Videla, para realizar el proyecto y obra de su vivienda. Ubicada sobre la avenida Libertador Gral. San Martín, en una zona suburbana en el momento de su construcción, esta casa de lenguaje pintoresquista – historicita sigue, aún hoy, destacándose en su entorno.

-Enévaro Rossi (1899-1982), sanjuanino y formado en Michigan, EE.UU, realizó obras como el Pabellón de traumatología del Hospital Rawson, la Tribuna del Estadio Abierto del Parque de Mayo (hoy demolida), y viviendas como la de las familias Chescotta y Lloveras.
-Félix Alberto Pineda, oriundo de San Juan, egresado de la UBA en 1950. Entre sus obras se puede mencionar el Edificio para la Sociedad Israelita de San Juan, Salón automotor Fiat Italmotor y varias viviendas unifamiliares.
-Carlos Arias Sanz, nacido en Santa Fe en 1923. En 1948 es convocado por el Consejo de Reconstrucción de San Juan. Entre sus obras se encuentran el Casino Provincial “Parque de Mayo” (hoy remodelado y convertido en el Museo Provincial de Bellas Artes), la Hostería de Valle Fértil, y un gran número de viviendas colectivas y unifamiliares.