La llegada del frío ya se hace sentir en las guardias y consultorios de San Juan. En las últimas semanas aumentaron de manera marcada los cuadros respiratorios causados por influenza A, el virus que actualmente predomina en la provincia y que afecta especialmente a los niños pequeños, escolares y adultos mayores. Aunque la mayoría de los casos evoluciona de forma favorable, las autoridades sanitarias advirtieron sobre los síntomas que requieren atención médica y recordaron que la vacunación sigue disponible para los grupos priorizados.
“La situación en la provincia es muy semejante a lo que está ocurriendo a nivel nacional. La circulación de los virus respiratorios comienza a ser mucho más notoria en esta época del año”, explicó a Tiempo de San Juan Yanina González, jefa de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud de San Juan.
Según detalló la funcionaria, el principal responsable del incremento de consultas es la influenza A, que provoca cuadros gripales caracterizados por fiebre alta, tos, congestión y decaimiento general. “En las últimas tres semanas hemos visto un aumento bastante repentino de casos”, señaló.
Los grupos más afectados son los menores de 5 años, los niños de entre 9 y 10 años y los adultos mayores de 60. De hecho, algunos pacientes requieren internación cuando presentan complicaciones o síntomas de alarma.
“La gripe provoca casos leves, pero también puede provocar internaciones”, indicó González. En estos casos, las hospitalizaciones buscan prevenir complicaciones respiratorias y brindar tratamientos de apoyo como hidratación, oxígeno o medicación específica.
Uno de los aspectos que más preocupa a las familias es la persistencia de la fiebre. Sin embargo, desde Salud aclararon que este síntoma forma parte de la evolución habitual de la enfermedad. “Estos cuadros virales provocan fiebre alta y con varios días de evolución. No es una fiebre que al día siguiente vaya a desaparecer. Puede persistir dos o tres días y seguir haciendo picos en distintos momentos del día”, explicó la especialista.
Cuándo se debe consultar sí o sí al médico
Existen situaciones que requieren una consulta médica inmediata. Entre ellas se encuentran la fiebre que no responde a los antitérmicos indicados por el profesional, la dificultad respiratoria, la somnolencia excesiva y los signos de deshidratación, especialmente en niños.
“Cuando un chico está tan decaído que deja de tomar líquidos y comienza un proceso de deshidratación, hay que consultar. Lo mismo si aparece una dificultad respiratoria. No hay que esperar”, remarcó.
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la vacunación antigripal. González recordó que todavía hay tiempo para inmunizarse, ya que la protección comienza a desarrollarse entre 10 y 14 días después de la aplicación.
La vacuna se encuentra disponible de manera gratuita en los centros de salud y vacunatorios de la provincia para los grupos priorizados: embarazadas, niños de entre 6 meses y 2 años, mayores de 65 años y personas de 2 a 64 años con factores de riesgo, como enfermedades respiratorias crónicas, cardíacas, oncológicas o situaciones de inmunocompromiso.
Respecto del virus circulante, la especialista aclaró que no se trata del mismo subtipo que provocó la pandemia de gripe A de 2009. “La influenza A tiene varios subtipos. Lo que está circulando actualmente en Argentina es H3N2”, precisó.
Otro de los interrogantes frecuentes durante esta época del año tiene que ver con las llamadas “recaídas” o los cuadros “mal curados”. Sobre este punto, González sostuvo que se trata más de una creencia popular que de una situación habitual. “La recaída generalmente tiene que ver con una nueva infección respiratoria o con una infección bacteriana que aparece después de que el organismo quedó debilitado por el cuadro viral. No suele tratarse de una gripe mal curada”, explicó.
En cuanto al regreso a las actividades habituales, la recomendación es clara: tanto niños como adultos deben permanecer en reposo hasta haber pasado al menos 24 horas sin fiebre. “Deberíamos volver a la escuela o al trabajo cuando ya hayan transcurrido más de 24 horas sin fiebre”, concluyó la jefa de Vigilancia Epidemiológica.
Cómo cuidarse
Uno de los pilares de la prevención es mantener completo y actualizado el Calendario Nacional de Vacunación. Las autoridades remarcaron que "las vacunas constituyen una de las herramientas más eficaces para evitar enfermedades y reducir complicaciones, especialmente entre los grupos más vulnerables".
Además, insistieron en la necesidad de sostener hábitos de higiene que ayudan a disminuir la transmisión de virus. Entre ellos, el lavado frecuente de manos con agua y jabón y cubrirse la boca y la nariz con el pliegue del codo al toser o estornudar.
Otra recomendación está dirigida a quienes presentan síntomas respiratorios y deben convivir o cuidar a bebés, personas mayores o pacientes con defensas bajas. En esos casos, se aconseja el uso de barbijo para minimizar el riesgo de contagio.
Por último, el Ministerio recordó que ante la aparición de síntomas es fundamental evitar la automedicación.